Huracán le bajó el copete a River en el Monumental y el invicto se fue al humo
El Globo se impuso 2-1 con goles de Cortés y Blondel, le cortó la racha de tres victorias al Millonario y dejó al Monumental masticando bronca. Galván había empatado de volea, pero no alcanzó. Dos lesiones y un arbitraje que le anuló un gol a Driussi completaron la tarde negra del equipo de Ponzio.
Dicen que en Buenos Aires nunca nieva, pero este domingo en Núñez cayó una helada que nadie esperaba. Y no fue meteorológica, fue futbolística: Huracán se plantó en el Monumental con la tranquilidad de quien va a comprar pan un domingo a la mañana, le ganó 2-1 a River y le cortó una racha de tres victorias que al Millonario le venía bárbaro para soñar.
El Globo, dirigido por Diego Martínez, venía de ganarle a Racing por el mismo resultado y necesitaba sumar para no perderle el rastro a la zona de clasificación. Y lo hizo con una receta que en Núñez pocas veces se ve: línea de cinco mediocampistas, Jordy Caicedo como único punta de referencia y la pelota dejándola pasar para salir de contra. Como quien dice, dejó que el vecino labure la quinta y él se quedó con la cosecha.
Cómo se rompió el partido
A los 22 del primer tiempo, Óscar Cortés metió un tiro libre desde la izquierda que picó en el área y se metió junto al segundo palo, sin que nadie lo tocara. Un gol de esos que te hacen acordar al conejo que sale de la galera: apareció de la nada y descolocó al arquero. Hernán Galíndez, mientras tanto, se encargaba de sostener la ventaja con tapadas importantes, una de ellas ante Sebastián Driussi y otra frente a un remate de Ángel Correa antes del descanso.
River además tuvo que remar contra la corriente de las lesiones. Thiago Almada sintió una molestia y dejó su lugar a Lucas Beltrán. Después se lesionó Tobías Andrada, un pibe de 19 años que ese mismo día había sido convocado a la selección argentina mayor, y entró Mauro Arambarri. Como armar un asado y que se te caigan las brasas dos veces seguidas.
El empate que no fue y la contra que sí
En el complemento, Driussi la metió tras un centro bajo de Gonzalo Montiel, pero el línea levantó la bandera: offside. La igualdad llegó igual con una volea bárbara de Tomás Galván, que recibió un pase al medio y definió sin controlar, de derecha, cruzada, imposible. Un gol de esos que se miran dos veces en el video.
Pero cuando River se venía con todo, Cortés filtró una pelota para Lucas Blondel. Fausto Vera no llegó a cortarla y el lateral, desde la entrada del área, la puso cruzada y abajo. Golazo. 2-1 y Monumental mudo.
Driussi tuvo una volea más que se fue cerca, Martínez metió cambios para cerrar el partido y Huracán se llevó tres puntos que valen oro. Para River, la derrota además significa que sigue sin ganarle al Globo como local desde 2016. Una sequía que ya pesa como mochila.
- River acumulaba tres victorias al hilo (Banfield, Independiente Rivadavia y Atlético Tucumán) y se quedó sin extender la serie.
- Huracán sumó su segundo triunfo consecutivo después de cuatro partidos sin ganar.
- Thiago Almada y Tobías Andrada salieron lesionados en el primer tiempo.
- El último triunfo de River como local ante Huracán data de 2016.
- Galíndez fue figura del Globo con intervenciones clave ante Driussi y Correa.
La mirada del cronista
A veces el fútbol te da revancha y a veces te la saca. River manejó la pelota como maneja un portero de edificio la llave del consorcio, pero no la pudo transformar en goles. Huracán, en cambio, fue quirúrgico: dos llegadas claras, dos goles. Así de simple, así de cruel.
Yo me quedo con la imagen del pibe Andrada, convocado a la selección mayor por la mañana y lesionado por la tarde. A veces la vida te da todo junto y te lo quita en un segundo. Pero eso es otra historia. Acá lo que cuenta es que River perdió, Huracán ganó y el Monumental volvió a quedar en silencio.
Veremos si Ponzio encuentra respuestas en la semana o si la próxima fecha vuelve a soplar viento frío en Núñez. Porque en este fútbol, amigo, la nieve no es de agua. Es de goles en contra.
