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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La góndola no levanta: las ventas en supermercados y mayoristas volvieron a caer en julio y el acumulado del año ya muestra un derrumbe del 2,7%

El INDEC confirmó un nuevo retroceso interanual en autoservicios mayoristas y supermercados, con seis y siete meses seguidos de bajas en precios constantes, respectivamente. En paralelo, la consultora Scentia midió una caída del 1,5% en el volumen de consumo masivo en agosto, lo que anticipa que el cuadro no se revierte.

Por Alejandro SubiabreMinería y carbón · · hace 22 d
La góndola no levanta: las ventas en supermercados y mayoristas volvieron a caer en julio y el acumulado del año ya muestra un derrumbe del 2,7%

La advertencia la dejó el INDEC y la vino a confirmar Scentia: en las góndolas de los supermercados y en los pasillos de los mayoristas, la plata rinde cada vez menos y la gente se lleva menos mercadería. Los datos oficiales de julio muestran que las ventas a precios constantes en los supermercados cayeron 2,1% frente a julio de 2025 y 0,7% contra junio, mientras que en los mayoristas la baja interanual fue de 1,1%, aunque allí hubo una recuperación mensual del 1,2% en la medición desestacionalizada.

La facturación sube en pesos, pero caen las unidades vendidas

La diferencia entre facturación y volumen explica, en gran parte, la confusión que muchas veces rodea a estos reportes. En los mayoristas, el ticket promedio alcanzó los $47.535, un 31,8% más que hace un año, y la facturación total trepó a $401.070 millones, con un alza del 26,3%. En las cadenas de supermercados, la facturación fue de $2.591.042 millones, un 25,8% superior a la de julio de 2025. Sin embargo, esos incrementos en pesos corrientes no implican que se hayan vendido más productos: al deflactarlos, las ventas aparecen en rojo en ambos canales.

Entre los rubros que más crecieron en facturación dentro de los supermercados aparecen carnes (39,5%), verdulería y frutería (30,6%) y bebidas (27,7%). Son subas nominales, que combinan cantidades y precios, y por sí solas no permiten afirmar cuánto subieron específicamente los precios de cada categoría.

Seis y siete meses seguidos en caída

La seguidilla es el dato más preocupante. Los mayoristas completaron seis meses consecutivos con bajas interanuales en precios constantes, mientras que los supermercados acumularon siete caídas seguidas en la misma comparación, a lo que se suman dos retrocesos mensuales consecutivos tras las mejoras de abril y mayo. Entre enero y julio de 2026, ambos canales cerraron con un acumulado negativo del 2,7%.

  • Supermercados: -2,1% interanual y -0,7% mensual en julio, séptima baja interanual al hilo.
  • Mayoristas: -1,1% interanual en julio, sexta caída consecutiva, aunque con +1,2% frente a junio.
  • Acumulado enero-julio: -2,7% en ambos canales.
  • Scentia: -1,5% interanual y -0,7% mensual en el volumen de consumo masivo durante agosto.

Agosto tampoco trae alivio

El panorama se completa con el relevamiento de la consultora Scentia, que para agosto midió una caída del 1,5% interanual y del 0,7% frente a julio en el volumen de consumo masivo, calculado sobre kilos, litros y unidades de productos empaquetados. Se trata de una herramienta distinta a la del INDEC, ya que incluye otros rubros, pero ambas terminan señalando el mismo rumbo: la gente compra menos. En paralelo, los centros de compras tuvieron un comportamiento opuesto, con ventas a precios constantes que crecieron 1,9% interanual y 0,5% mensual en julio, aunque acumularon una baja del 2% en los primeros siete meses del año.

“Los datos del INDEC y de Scentia vuelven a mostrar que el consumo masivo sigue cayendo. La facturación crece en pesos porque los precios suben, pero la gente se lleva menos mercadería a la casa. Ya son seis meses seguidos en mayoristas y siete en supermercados con ventas a precios constantes en baja, y el acumulado del año cierra en -2,7%. Esto no es un accidente: es la foto de un hogar que ajusta.”Alejandro Subiabre, Minería y carbón

Mientras tanto, en las góndolas, en las heladeras y en los changos del súper, lo que se ve es otra cosa: tickets más altos, menos productos adentro y una familia que compara precios hasta el último kilo. La promesa oficial de que lo peor había quedado atrás, tantas veces repetida a lo largo de 2025, volvió a quedar incumplida. Gobierno, los números no mienten: mientras la facturación nominal siga creciendo y las unidades vendidas cayendo, lo que está cayendo es el consumo, y con él, la vida cotidiana de millones de argentinos.

AS
Alejandro SubiabreMinería y carbón

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