La nevada de Arrayago le tapó la salida al Ciclón en el Libertadores de América
El pibe de 17 años facturó de cabeza a los seis minutos, Independiente le ganó 1-0 a San Lorenzo en el clásico de la novena fecha del Clausura y Rubén Darío Insúa se fue masticando bronca en su estreno en el banco del Cuervo.
Afuera hacía un frío de esos que te pegan en la cara y te hacen acordar que el invierno en Avellaneda no perdona. Adentro, en el Libertadores de América, Independiente arrancó con una tibieza inesperada: a los seis minutos ya ganaba 1-0 con un cabezazo de Juan Arrayago, un pibe de 17 años al que en algún momento vamos a tener que dejar de llamarle pibe porque se le nota cada vez menos.
El gol fue tan simple como efectivo. Pelaña parada, centro de Santiago Montiel desde la derecha, salto del nueve y a dormir. Seis minutos de partido y el Rojo se frotaba las manos. Después, claro, el fútbol suele ser como el café de la mañana: te lo toman antes de que lo termines de disfrutar.
El partido se planchó, como milanesa con puré
Con la ventaja encima, Independiente administró la pelota, se movió por bloques y dejó que San Lorenzo corriera detrás. Montiel probó desde el vértice del área, pero José Devecchi, el arquero del Cuervo, se quedó con la pelota sin aspavientos. La visita intentó apretar más arriba, presionando con los dientes apretados, aunque sin generar nada que se parezca a una situación de gol. Iván Marcone, por el local, y Francisco Perruzzi, por la visita, vieron la amarilla en el primer tiempo. Nada raro: clásico es clásico, y las tarjetas en estos partidos se gastan como caramelos en el kiosco.
El debut del Insúa versión 2025
Hay cosas en la vida que vuelven, como los impuestos y los resfríos. Rubén Darío Insúa volvió al banco de San Lorenzo por tercera vez (2002/2003, 2022/2024 y ahora), y la primera impresión no fue la mejor. El equipo arrancó con Devecchi; Arboleda, Corujo y Amor; Tripichio, Insaurralde, Perruzzi y Rodríguez Pagano; Farías, Cuello y Auzmendi. Mucha línea de cinco, mucho correr, poco ruido adelante. Como pedirle peras al olmo.
- El Rojo venía de no ganar en su cancha desde la segunda fecha del Clausura. Cortó la racha justo en el clásico.
- Independiente llegó a 13 puntos y quedó a una unidad de los líderes del grupo A.
- San Lorenzo se quedó con 10 unidades y afuera de los puestos de playoff; una victoria lo hubiera igualado al Rojo.
- El historial entre ambos suma 212 partidos: 81 victorias del Rojo, 70 del Cuervo y 61 empates.
- El último cruce había sido triunfo de Independiente 2-1 como visitante, también en la novena fecha, pero del Apertura.
Mi pregunta queda picando, como el regusto del primer mate: ¿puede Arrayago sostener este nivel y transformarse en la referencia del ataque de Independiente durante lo que queda del torneo? El chico cabeceó como si tuviera 30 años y un manual bajo el brazo. Veremos. Eso sí, de acá a fin de año, cada vez que le tiren un centro al área, el nueve va a tener que demostrar que aquel cabezazo en el clásico no fue flor de un día. Veremos.
