Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

La trinidad de Woo vuelve a las pantallas: cuando el cine de acción todavía se hacía a la pinta hongkonesa

Tres films restaurados de John Woo, protagonizados por Chow Yun-Fat y Tony Leung, vuelven a estar disponibles en plataformas digitales y sirven como recordatorio de la etapa más feroz y personal del director antes de su desembarco en Hollywood.

Por Ramón VeraCultura y espectáculos · · hace 37 d
La trinidad de Woo vuelve a las pantallas: cuando el cine de acción todavía se hacía a la pinta hongkonesa

Le digo de entrada, y esto lo digo con la autoridad que me da haber visto esas películas en videoclubes de barrio cuando todavía olían a pochoclo y a cinta VHS: lo que John Woo hizo entre 1989 y 1992 en Hong Kong no se repite, no se copia y, hasta ahora, tampoco se restauraba con el cuidado que merecía. Por suerte, eso último cambió. Tres de sus films más emblemáticos, los que consolidaron su marca registrada, acaban de ser remasterizados y están disponibles en distintas plataformas de streaming, listos para que una nueva camada de espectadores los descubra y para que los que ya los vimos varias veces volvamos a emocionarnos como la primera.

El asesino, la partitura que lo cambió todo

La primera de la lista es El asesino, conocida en su idioma original como Dip huet seung hun. Antes de meternos en la sala, vale la pena imaginarla: estamos en un Hong Kong nocturno, de neones y callejones húmedos, donde un sicario interpretado por Chow Yun-Fat encarna a un tipo que mata por encargo pero cuya historia personal está construida sobre vínculos improbables y dilemas morales de esos que a uno lo dejan pensando varios días después de apagar el televisor. Lo que Woo hizo acá fue algo que parecía imposible: combinar balaceras de una coreografía milimétrica, con cámara lenta y palomas volando en el momento exacto del clímax, con un melodrama de los más sentidos. Esa imagen de las palomas, dicho sea de paso, se convirtió en una de las más icónicas del cine de acción de los noventa y la copiaron hasta el hartazgo, aunque nadie la igualó. Si quieren verla, está en Filmin, en Movistar Plus y, lo que siempre celebro porque acerca el cine a la gente, gratis en Plex.

Una bala en la cabeza, la épica que duele

La segunda entrega, Una bala en la cabeza (Die xue jie tou), es probablemente la más amarga de las tres y la que muestra a un Woo con ganas de decir cosas más profundas. La acción se muda a la guerra de Vietnam como telón de fondo, donde tres jóvenes protagonistas, encabezados por un Tony Leung en estado de gracia, ven cómo la violencia y la corrupción les destrozan los destinos. Es una película donde el tiroteo sigue siendo virtuoso, no me malinterpreten, pero donde el director se permite una mirada más dura sobre las relaciones de poder y sobre cómo el dinero y la mafia corrompen hasta la amistad más firme. Acá Woo se corre un poco del policial puro y se mete en terreno de denuncia social, aunque sin abandonar jamás la intensidad narrativa que lo caracteriza, esa capacidad que tiene para tensar la cuerda hasta que parece que va a reventar. La pueden encontrar en Movistar Plus y también en Plex, sin costo.

Hervidero, la cima del estilo

Y llegamos a la tercera, que para mí es la joyita del trío: Hervidero (Lashou shentan). Acá Woo hace algo que parece sencillo pero que muy pocos logran: juntar a Chow Yun-Fat y a Tony Leung en un policial donde un detective acostumbrado a matar encuentra en el clarinete el único lazo que lo mantiene atado a su humanidad. Si, leyó bien, un tipo que trabaja ajustando cuentas y que cuando termina su jornada se sienta a tocar jazz en un bar de mala muerte. Esa dualidad, esa tensión entre el oficio sangriento y la música como refugio del alma, es la que hace que la película funcione a varios niveles al mismo tiempo. Es el film donde el director sintetiza con mayor precisión todos sus recursos: la tensión sostenida de principio a fin, el movimiento de cámara que parece flotar entre los cuerpos, los efectos de cámara lenta que estiran el tiempo justo cuando una bala sale de una pistola, y una mirada sobre las fuerzas de seguridad que oscila permanentemente entre la glorificación y la crítica más despiadada. Si solo van a ver una, arranquen por esta. Está en Filmin y en Movistar Plus.

Las tres se filmaron en ese trienio mágico que va de 1989 a 1992, cuando Woo todavía trabajaba dentro del sistema de producción hongkonés, lo que le daba una libertad creativa enorme para llevar el tono y la violencia a extremos que Hollywood después no le iba a permitir. Y se nota, se nota en cada plano, en cada gota de sudor, en cada decisión de montaje. Por eso estas restauraciones importan, y mucho: no estamos hablando de simples retoques técnicos para venderles el mismo producto con más resolución. Estamos hablando de la posibilidad de recuperar, con la calidad que merecen, tres obras que definieron un momento irrepetible del cine de acción y que, vistas hoy, siguen teniendo una vigencia que asusta.

  • El asesino (Dip huet seung hun, 1989): en Filmin, Movistar Plus y gratis en Plex.
  • Una bala en la cabeza (Die xue jie tou, 1990): en Movistar Plus y gratis en Plex.
  • Hervidero (Lashou shentan, 1992): en Filmin y en Movistar Plus.
  • Para una experiencia completa, ideal verlas en orden cronológico y en lo posible en pantalla grande o, en su defecto, con buenos auriculares y a oscuras, como se debe.
RV
Ramón VeraCultura y espectáculos

Te puede interesar