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Las Flores se quedó sin su fábrica de zapatillas: 145 familias del Parque Industrial afuera

Coopershoes, la planta que producía las Converse All Star para todo el país, cerró sus líneas y dejó en la calle a la totalidad de los operarios. Solo quedan cinco personas en la administración. El titular de la empresa reconoció que la apertura de importaciones y la caída del consumo son una combinación sin salida.

Por Alejandro SubiabreMinería y carbón · 4 de septiembre de 2026 · hace 2 h

En el Parque Industrial de Las Flores ya no suena el ritmo de las máquinas que durante años dieron forma a las Converse All Star. La planta de Coopershoes bajó la persiana de manera definitiva y, con ella, se fue al tacho el empleo de la totalidad de los operarios de línea. Solo permanecen cinco personas en tareas administrativas, las encargadas de cerrar papeles y dejar ordenada una historia industrial que, por ahora, no tiene continuidad.

El golpe no fue de un día para el otro. A comienzos de agosto la compañía ya había recortado su plantilla hasta dejarla en unos 30 trabajadores, después de una serie de despidos que se fueron encadenando durante los últimos meses. El 31 de agosto, la Unión de Trabajadores del Calzado de la República Argentina (UTICRA) confirmó lo que se temía: el cierre ya es un hecho consumado. En su mejor momento, la fábrica llegó a emplear a cerca de 150 personas, de modo que la foto de hoy muestra unos 145 puestos de trabajo menos en una ciudad chica del interior bonaerense.

Una caída que se venía midiendo desde 2023

Daniel Coronel, delegado de UTICRA en el sector calzado de Las Flores, lleva los números en la cabeza y los recita con la precisión de quien pelea un expediente todos los días. Según sus registros, en diciembre de 2023 había 322 trabajadores en las fábricas de calzado de la ciudad. Desde entonces, la sangría fue constante, con una aceleración que se hizo visible a partir de junio del año pasado. La lectura que hace el gremialista es directa: cuando la plata no alcanza, el par de zapatillas queda afuera del carrito.

“El que hoy tiene un peso lo usa para poder alimentarse. El aumento de los servicios, los alquileres, todo eso va comiendo el presupuesto de las familias y el calzado es lo primero que se deja de comprar.”Daniel Coronel, delegado de UTICRA

Las dos causas que mencionó el dueño de Coopershoes

El propio presidente de Coopershoes, Markus Heyden, había adelantado el panorama el 20 de agosto en declaraciones públicas, varios días antes de que se terminaran de caer los últimos puestos. El gerente fue gráfico al describir el escenario y recordó que entre 2015 y 2019 existían limitaciones al ingreso de calzado importado, un esquema que, según su mirada, les permitió sostener la producción. En esa comparación, el presente le salió peor: dijo que no ve la luz al final del túnel y agregó, con una frase que se volvió comentario obligado en el Parque Industrial, que si la ve no sabe si es un tren de frente.

El dato que termina de cerrar el diagnóstico lo dio la propia empresa: Converse dejó de enviarle pedidos, y sin esos pedidos la línea no tiene manera de mantenerse en pie. Coopershoes no solo fabricaba las All Star: también producía calzado para las marcas Grimoldi y Pony, una diversificación que, aun así, no alcanzó para sortear la crisis.

Un sector que pierde ocho de cada diez puestos en el país

La foto de Las Flores se repite, con distintas escalas, en buena parte del territorio. UTICRA estima que la industria del calzado perdió a nivel nacional cerca del 80% de sus trabajadores desde que comenzó la crisis. Lo que en Las Flores se ve como una fábrica cerrada, en el resto del mapa productivo aparece como plantas con turnos suspendidos, contratos no renovados y pueblos donde la fábrica era el principal empleador formal.

Yo recorrí el Parque Industrial cuando todavía se escuchaban las prensas y los telares, y la diferencia con lo que describen los operarios hoy es brutal. Aquí no hay reconversión ni plan B a la vista: la fuente de trabajo se apagó y la pregunta que queda flotando es cuántas ciudades del interior van a tener que pasar por lo mismo antes de que alguien tome nota en la Casa Rosada.

Mientras tanto, los trabajadores de Coopershoes siguen esperando una respuesta concreta del Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires y de la Nación. Por ahora, lo único firme que tienen es la fecha del último telegrama.

AS
Alejandro SubiabreMinería y carbón

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