Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Lebocar en falta: qué pasa cuando el medicamento del Parkinson no aparece en la farmacia de la esquina

Pacientes y familias hacen fila en las farmacias de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano a la búsqueda de levodopa y carbidopa. Pfizer confirmó que las entregas de Lebocar se normalizarían recién en marzo de 2027, mientras el neurólogo José Luis Etcheverry insiste en no suspender el tratamiento por cuenta propia.

Por Griselda MuñozSociedad y vida · · hace 24 d
Lebocar en falta: qué pasa cuando el medicamento del Parkinson no aparece en la farmacia de la esquina

Acá en la cuenca, la noticia empieza en una cocina de Avellaneda, donde Marta, de 58 años, revuelve un café con la mirada puesta en la caja de comprimidos que se viene achicando desde hace semanas. Su marido toma Lebocar hace más de seis años y, de un día para otro, la farmacia del barrio le dijo que no había. Nosotros, los que acompañamos de cerca a alguien con Parkinson, sabemos que un faltante no es un tema de stock: es un tema de vida cotidiana, de levantarse de la cama, de poder cruzar la calle sin caerse.

La escena se repite en decenas de hogares. Pacientes y familiares empezaron a peregrinar por farmacias de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense en busca de presentaciones de levodopa y carbidopa, los dos principios activos que sostienen el tratamiento más usado contra el Parkinson. Algunos encontraron unidades sueltas o alternativas en distintos comercios; otros siguen chocando con el vacío en el mostrador, incluso en obras sociales que entregaban la medicación de manera directa.

Qué dijo Pfizer y hasta cuándo faltan las entregas

La compañía Pfizer confirmó que el problema de abastecimiento alcanza a Lebocar, su marca de levodopa/carbidopa, y lo atribuyó a demoras de manufactura sin precisar el detalle del inconveniente ni si la situación se replica en otros países. El dato más sensible lo dio la propia empresa: las entregas recién se normalizarían hacia marzo de 2027, un horizonte que, traducido al calendario de un paciente, significa esperar prácticamente un año.

Otras marcas y la advertencia clave: no interrumpir el tratamiento

El faltante de Lebocar no significa que haya desaparecido todo el mercado. El neurólogo José Luis Etcheverry, especialista en Parkinson, recordó que en Argentina también circulan Parkinel, que combina levodopa y carbidopa, y Madopar, que asocia levodopa con benserazida. Para el especialista, las tres opciones cumplen una función terapéutica equivalente, aunque la tolerancia puede cambiar de un paciente a otro.

“La levodopa no se puede suspender de golpe. Cualquier reemplazo o cambio de dosis tiene que pasar por la evaluación del médico tratante, porque está en juego el control de la lentitud de movimientos, la rigidez y los temblores, y también la estabilidad anímica y conductual del paciente.”José Luis Etcheverry, neurólogo especialista en Parkinson
  • Confirmar con el neurólogo o médico de cabecera si la marca disponible sirve como reemplazo y, en caso afirmativo, ajustar dosis y horarios.
  • Si una concentración no se consigue, evaluar el uso de comprimidos de otra dosis para mantener la cantidad diaria de levodopa indicada.
  • No abandonar la medicación ni cambiar de presentación por cuenta propia: el corte abrupto puede disparar un empeoramiento motor serio.
  • Consultar a la farmacia habitual y a otras de la zona, ya que algunas siguen teniendo unidades sueltas o lotes puntuales.
  • Para dudas o información sobre disponibilidad, comunicarse con Pfizer al teléfono 0800-444-8888.

Cuando la concentración que se necesita no aparece, los profesionales pueden optar por fraccionar comprimidos de otra dosis para preservar la cantidad de levodopa que cada paciente requiere. Etcheverry aclaró que, en situaciones más complejas, existen otros grupos de medicamentos, aunque suelen ofrecer resultados distintos o traer aparejados más efectos adversos, por lo que la decisión debe quedar siempre en manos del equipo médico. La Red Argentina de Parkinson, en tanto, salió a pedir información sobre las existencias disponibles para mapear el problema y orientar a las familias.

En la cocina de Avellaneda, Marta volvió a mirar la caja mientras su marido leía las instrucciones, como quien busca una pista en una letra chica. Acá en la cuenca, las familias se organizan, se pasan datos de farmacias y se turnan para llamar al médico. La levodopa no se negocia, el tiempo tampoco, y por eso cada comprimido que aparece en un mostrador es, para nosotros, un pequeño alivio en medio de la espera.

GM
Griselda MuñozSociedad y vida

Te puede interesar