LeBron, el abuelo de la NBA, ya salta como local en Philly y dejó una volcada que hizo temblar el techo
A los 41 años y en su temporada número 24, el Rey debutó en el Xfinity Mobile Arena con una conexión memorable con Tyrese Maxey. Los Sixers cayeron 125-120 ante Boston, pero la noche le perteneció al aleta, que empieza a armar química con su nuevo plantel.
Dicen que en el Xfinity Mobile Arena ya no hace tanto frío como antes. Será porque LeBron James pisó el parquet como local por primera vez y, con 41 tacos a cuesta, levantó la temperatura de las 19.746 almas que se dejaron los dólares en la entrada. Es su temporada número 24, un número que ya parece una exageración, como pedir fiado en la carnicería y pagar en 2030.
El Rey vistió la camiseta de Philadelphia 76ers frente a Boston Celtics en un encuentro de pretemporada que terminó 125-120 para la visita, dato que importó bastante poco. Importó, sí, la volcada. A mediados del partido, Tyrese Maxey agarró la pelota como quien levanta un termo en un kiosco y la lanzó desde mitad de cancha. Del otro lado, LeBron, cual parroquiano que no se pierde un domingo de polenta, selló el alley-oop. La gente se paró y el estadio entero firmó un aplauso a plazos.
Los números de un veterano con manual de flemático
En poco menos de 25 minutos, James firmó ocho puntos (cuatro de nueve en tiros de campo, tirando a rústico pero efectivo), ocho rebotes y siete asistencias. Cifras discretas para un tipo que suele anotar con la sutileza de un carnicero fileteando un costillar. Pero claro: todavía se están tanteando con los nuevos.
“Esta es una conexión que tenemos. Algunas de las mejores cosas para nosotros ofensivamente van a estar vinculadas con subir la cancha.”LeBron James
Después del encuentro, el propio LeBron bajó la espuma con tono de técnico de fútbol tras un empate: "Llevamos un par de semanas y todavía estamos trabajando en nuestro ritmo, trabajando en nuestros detalles. No va a ser perfecto. Obviamente, apenas nos estamos juntando. Pero tenemos algunas cosas sobre las que podemos construir". Traducción al criollo: todavía no sabemos si esto va a funcionar, pero prometemos internalizar la calidad.
- Martes a las 20 hora argentina: debut oficial ante New York Knicks en el Madison Square Garden, donde los Knicks levantarán el anillo de campeones.
- Jueves a las 20: primer partido como local en la temporada regular contra Cleveland, el viejo amor de LeBron y el equipo con el que ganó el título en 2016.
- La gran pregunta que sobrevuela Philadelphia: cuánto le queda de nafta al tanque y cuánto tardará en sintonizar la radio con Maxey y compañía.
Lo que dejó la noche, más allá del resultado, es a un LeBron que camina el vestuario con la autoridad de un capataz de obra y la sonrisa de quien sabe que todavía puede hacer estallar un estadio. Philadelphia cierra una etapa de reconstrucción y abre un interrogante enorme, de esos que se contestan con abrojos en la muñeca y mate amargo en el entretiempo. Veremos.
