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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Los 35 de Lali: del galpón de Brasil al cumpleaños con acentos que cruzan el Atlántico

La actriz y cantante festejó en Río de Janeiro, donde presenta Glaxo en el festival de cine, apenas dos semanas después de cerrar su tercera función en River Plate. Cuenta además el curioso regalo que le mandaron desde África y que terminó volviéndose viral.

Por Ramón VeraCultura y espectáculos · · hace 5 d
Los 35 de Lali: del galpón de Brasil al cumpleaños con acentos que cruzan el Atlántico

A veces la vida te pone a cumplir años en un lugar que parece prestado, una habitación de hotel con la valija todavía a medio hacer y el celular lleno de mensajes de gente que te quiere desde lugares a los que, a simple vista, no llegás con un simple click. Eso le pasó a Lali Espósito, que llegó a los 35 en Río de Janeiro, pero no de paseo ni en plan de descanso: la cantante aterrizó en la ciudad maravilla para hacer lo que mejor sabe hacer, que es moverse entre escenarios, sets de filmación y pasillos de festival, y dejar una huella en cada uno de esos mundos, como decía aquel tango que cantaba nuestro Fito Páez cuando se refería a las vueltas que nos da la rutina. Y la verdad, te lo cuento en primera persona porque vale la pena sentarse un rato a mirar este cumpleaños en particular, que no es uno cualquiera.

Un hotel con vista a Copacabana y un mensaje desde la habitación

La cronología del festejo arranca en una habitación de hotel carioca, con las persianas a medio bajar para que la mañana no entre del todo, y la pantalla del celular encendida para grabar lo que ella misma definió como un momento bisagra: el paso de los 34 a los 35. La artista publicó una secuencia de fotos en sus historias de Instagram y dejó un mensaje breve pero muy sentido en su canal de difusión, que vale la pena leer despacio porque, en apenas dos líneas, resume un año entero de trabajo, de giras agotadoras y de decisiones que la dejaron más lejos de la casa de siempre. Me gusta detenerme en estas cosas porque a veces uno se olvida de que los famosos también tienen esas horas previas al cumple, esa mezcla rara de ansiedad y felicidad que todos sentimos en algún momento.

“Es mi cumple en un ratito, 35. Qué cosa, eh. Estoy re feliz y agradecida a la vida. Gracias a ustedes por su cariño siempre.”Lali Espósito

Glaxo, el galpón de un festival y un personaje que la reta

Pero antes de meternos en el regalo que la volvió viral, vale la pena describir la sala donde la esperan estos días, porque la programación bien lo amerita: no se trata de una muestra cualquiera, sino del Festival de Río de Janeiro, uno de los certámenes de cine más tradicionales de Brasil, que desde hace décadas funciona como una vidriera clave para el cine latinoamericano. Ahí es donde Lali acompaña al director Benjamín Naishtat en el estreno de Glaxo, la película que la tiene como una de las protagonistas, interpretando a La Negra Miranda, un personaje que, por lo que se vio en su estreno europeo, le exige otra faceta actoral, más cruda, más alejada de la chica pop que todos conocen de las canchas de River.

El elenco se completa con Marcelo Subiotto, Esteban Bigliardi y Esteban Lamothe, todos nombres habituales del cine argentino de los últimos años, lo que habla a las claras del tono de la película, un cine de autor que ya pasó por el Festival de San Sebastián antes de cruzar el Atlántico y recalar en tierras cariocas. Para mí, esta es una de las noticias más importantes del cumpleaños, más allá de las tortas y los videos: que Lali esté presentando una película en un festival internacional el mismo día que cumple 35 dice mucho de la dirección que está tomando su carrera, que ya no se limita a llenar estadios sino que también se codea con los circuitos de cine más exigentes.

El regalo que cruzó el océano y se volvió viral

Y ahora sí, vamos al momento del festejo propiamente dicho, que tiene una vuelta de tuerca que la verdad me hizo esbozar una sonrisa enorme. Mientras Lali esperaba el brindis en su hotel de Río, del otro lado del mundo, en algún punto de África, un grupo de bailarines se preparaba para cantarle el Feliz Cumpleaños. El video, que se hizo viral en redes, muestra a más de una docena de jóvenes vestidos con trajes tradicionales sosteniendo una foto impresa de la artista y un cartel con la leyenda Feliz cumpleaños Lali Espósito, we love you so much, mientras entonan fragmentos de Mejor que vos con un acento africano que le da un toque surrealista a la escena.

Detrás del gesto hay un servicio comercial, una empresa que vende saludos personalizados con bailarines de origen africano, con entrega en 24 a 48 horas y un costo cercano a los 50 dólares. La artista le puso me gusta a la publicación y, sin proponérselo, amplió el alcance de un rubro que ya tiene varios años en el mercado internacional pero que para los seguidores argentinos de Lali sonó casi como un regalo del cielo, una muestra de que su música cruzó fronteras que ni ella misma había imaginado.

De River Plate a Río, en el mismo eje

Lo más curioso del cuadro general es que este cumpleaños llega apenas dos semanas después de otro hito en la carrera de la artista: el cierre de su gira No vayas a atender cuando el demonio llama, que terminó el 26 de septiembre con su tercera presentación en el estadio de River Plate, una marca que en la Argentina casi nadie puede ostentar. La gira, para tener dimensión de lo que significa, pasó por ocho estadios de fútbol y vendió más de 500.000 entradas, números que la ubican en un lugar muy específico de la historia del pop local, ese grupo selecto de artistas que logran convertir recitales en fenómenos de masas sin perder, al mismo tiempo, la atención del público que consume otro tipo de productos, como el cine de autor que ahora la tiene en Brasil.

Para ir cerrando esta columna, te lo resumo en pocas líneas: Lali llegó a los 35 años en un momento en el que muy pocos artistas pueden decir que están. Acaba de bajar del escenario más grande del país por tercera vez, está presentando una película en uno de los festivales de cine más importantes de la región, y encima recibió un cumpleaños desde otro continente que la dejó marcada. Río de Janeiro le dio esta vez, además del mar y la playa, la posibilidad de mirar para atrás y ver que el año que termina fue, sin exagerar, uno de los más intensos de su carrera. Si te cruzaste con su música en algún momento de los últimos meses, te recomiendo que le prestes atención a esta nueva etapa, porque lo que viene tiene pinta de ser, otra vez, una bisagra.

RV
Ramón VeraCultura y espectáculos

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