Los Lakers arrancan la pretemporada con una paliza a Sacramento y a Doncic como patrón del galpón
Fue 127-103 en el Golden 1 Center, con Luka como dueño de la primera mitad y un novato que pide minutos. Mientras tanto, LeBron ya es pasado ajeno y el cuerpo técnico empieza a probar piezas.
Una vez más, la pelota tira del lado donde hace más frío en las casas de la NBA: donde hay que empezar a armar el equipo desde abajo. Los Lakers abrieron la pretemporada y, como quien abre el galpón un lunes a las siete de la mañana para ver si todavía funciona todo, se sacaron de encima a Sacramento por 127-103 en el Golden 1 Center. Primer ensayo, primera señal: este año la orquesta la va a dirigir Luka.
Doncic hizo de Doncic y se fue al banco con el trabajo hecho
Veintiún puntos en 16 minutos, tres asistencias y dos robos. Así, sin escalas, como quien destapa un termo y ya está sirviendo el mate. Luka concentró todo su repertorio en la primera mitad: en el segundo cuarto se comió un golpe fuerte en el cuádriceps, siguió jugando como si nada y se sentó en el banco para el segundo tiempo porque la diferencia ya era un trámite. Cuando la diferencia es de 26 puntos al descanso, el base esloveno mira hacia la tribuna, guiña un ojo y se guarda el resto para otra noche. Patroncito del equipo, lo que se dice patroncito.
Cameron Carr, el novato que se anota en la libreta del técnico
Entre los que entraron desde el banco hubo una cara nueva que se ganó el derecho a que se le escriba el nombre: Cameron Carr, 19 puntos en su estreno, tres de siete en triples y, lo más importante para un novato, ninguna pérdida. Para un pibe que recién se calza la camiseta amarilla, no aflojar el manejo en un partido de preparación es como llegar a una entrevista de trabajo y no derramar el café: detalle chico que dice mucho.
- Walker Kessler no jugó por una lesión en un dedo: el pivote incorporado en esta etapa se quedó en el banco y habrá que esperar para ver cómo encaja en la pintura.
- Austin Reaves tampoco estuvo por molestias en el tobillo: el guardia, una de las piezas que el cuerpo técnico quiere probar, miró de trajeado.
- En la primera posesión de Sacramento, la presión alta de los Lakers obligó a los Kings a gastar toda la bomba: un mensaje de cómo se piensa defender este año.
- La segunda unidad se hizo cargo del segundo tiempo con la ventaja armada: rotaciones largas, jóvenes con minutos y la búsqueda lógica de quién se queda con los últimos lugares de la rotación.
LeBron ya es pasado y la pregunta ahora pasa por cómo se reparte el resto
El primer partido de pretemporada también fue el primero después de la salida de LeBron James en el mercado de pases. Digo, LeBron. Lo escribo y todavía me suena raro, como cuando te mudás de barrio y al tercer día seguís girando para la panadería de la otra cuadra. Doncic quedó como la referencia principal de un equipo que todavía tiene la cocina a medio armar: faltan piezas por probar, rotaciones por aceitar y la idea de quién corre la marca, quién cierra el rebote y quién se queda con el último lugar en el quinteto.
Es pretemporada, sí, y todos los equipos lucen en el primer ensayo. Pero hay cosas que no se ensayan: la pinta de Luka manejando los hilos, la sangre fría del novato Carr y un cuerpo técnico que, por lo que se vio, pretende que la defensa se juegue tres metros más adelante que el año pasado. Veremos si la promesa del lunes a la mañana se mantiene cuando llegue el partido de verdad y la nieve, o el calor, o lo que toque afuera del gimnasio deje de ser una excusa.
