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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Los primeros noventa días con antipsicóticos: cuando el cuerpo empieza a avisar

Un estudio con casi 97.000 pacientes en Inglaterra mostró que el azúcar en sangre y el peso se disparan mucho más rápido en el arranque del tratamiento con fármacos de segunda generación. Especialistas recomiendan controles metabólicos antes de empezar y durante ese período crítico.

Por Griselda MuñozSociedad y vida · · hace 1 h
Los primeros noventa días con antipsicóticos: cuando el cuerpo empieza a avisar

Me cuenta Adriana, 52, mientras revuelve el mate en la cocina de su casa en Temperley, que a su hijo Mauro, de 24, le diagnosticaron un cuadro psicótico hace poco más de un año. Lo que ella no sabía entonces, y hoy lamenta no haber sabido, era que los primeros tres meses de medicación iban a ser una especie de cuenta regresiva para su metabolismo. A Mauro le dieron olanzapina. Subió casi doce kilos en cuestión de semanas y, cuando le pidieron un análisis de sangre, el azúcar le había saltado por encima de los valores normales. "Yo pensé que era cuestión de la mala alimentación de pibe", me dice, con esa honestidad cruda que solo se permite una madre cuando habla de sus errores. "Si me hubieran explicado lo que iba a pasar, capaz le cuidaba la dieta desde el primer día". Acá en la cuenca del Plata, donde las familias suelen acompañar los tratamientos con mate, facturas y buena voluntad, pocas veces se conversa lo que está pasando en silencio adentro del cuerpo.

Qué encontró el estudio británico

La investigación, publicada el 14 de octubre en la revista The Lancet Psychiatry, revisó las fichas clínicas de casi 97.000 adultos ingleses que empezaron a tomar antipsicóticos de segunda generación entre 2000 y 2023. La pregunta de los autores fue simple y brutal a la vez: ¿cuándo el cuerpo empieza a mostrar los efectos metabólicos no deseados de estos fármacos? La respuesta fue tan clara como preocupante: durante los primeros noventa días, el azúcar en sangre sube aproximadamente 14 veces más rápido y el peso unas 9 veces más rápido que en el período previo al tratamiento. Es decir, en apenas un trimestre se concentra el grueso del riesgo que después se arrastra durante años.

  • La olanzapina registró los cambios más marcados: el azúcar creció unas 50 veces más rápido y el peso unas 10 veces más rápido en los primeros noventa días.
  • Las mujeres mostraron una suba de azúcar unas 24 veces más rápida, contra unas 10 veces en los hombres.
  • Quetiapina, risperidona y aripiprazol también elevaron los indicadores, aunque en menor magnitud.
  • Las personas que ya tenían prediabetes al iniciar el tratamiento desarrollaron diabetes tipo 2 en un 19 por ciento de los casos dentro de los dos años siguientes, frente al 3 por ciento de quienes partían con glucemia normal.

La palabra de los investigadores

El equipo, encabezado por Juan Carlos Bazo-Alvarez, investigador principal y docente de University College London, fue muy enfático en una idea que hasta ahora circulaba más como intuición clínica que como dato estadístico: los controles metabólicos no pueden esperar. "Nuestro estudio muestra que los primeros noventa días después de comenzar el tratamiento son un período clave en el que pueden comenzar los cambios relacionados con la diabetes y el aumento de peso", sostuvo el especialista. Y agregó, en un tono que suena a consejo de cabecera: "Con esta información en la mano, los profesionales de la salud deberían verificar tanto el peso como el nivel de azúcar en la sangre antes de comenzar el tratamiento y nuevamente durante los primeros meses posteriores".

“Al verificar de manera temprana, los médicos pueden detectar problemas antes y ofrecer apoyo, consejos o tratamiento para ayudar a prevenir problemas de salud más graves más adelante.”Juan Carlos Bazo-Alvarez, investigador principal del estudio (University College London)

Por qué importa en la consulta cotidiana

Para nosotros, que convivimos con consultorios saturados y con pacientes que muchas veces arrancan una medicación un martes y al jueves siguiente ya cambiaron de obra social, este dato cambia la conversación. El hallazgo pone en el centro una práctica que sigue siendo la excepción: pedir una glucemia en ayunas y un peso basal antes de la primera receta, y repetirlo al mes y a los tres meses. No se trata de asustar a nadie ni de plantear los antipsicóticos como enemigos. Se trata de entender que estos fármacos, cuando son necesarios, salvan calidad de vida, pero también exigen que el resto del equipo de salud esté atento al contador de glucosa como quien mira el tablero del auto en ruta.

Vuelvo a la cocina de Adriana, en Temperley. Mauro hoy está compensado, hace terapia, caminatas y se controla la glucemia cada dos meses. Ella me sirve un mate cocido y me dice, ya con la tranquilidad del que aprendió a tiempo: "Yo a las madres de pibes que arrancan con estas pastillas les diría que vayan al médico con una planilla y que pidan que les midan todo. No alcanza con que les den la pastilla y listo". Tiene razón. Y la ciencia, esta vez, le dio la razón con números.

GM
Griselda MuñozSociedad y vida

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