Jueves, 3 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaVida
Vida /

Magnesio para dormir: la pastilla de moda que todavía no tiene el visto bueno de la ciencia

Las ventas de suplementos de magnesio para descansar crecieron 17% en 2025, más que las de melatonina, pero los especialistas que la evidencia es endeble y que gran parte del efecto podría ser placebo.

Por Griselda MuñozSociedad y vida · 3 de septiembre de 2026 · hace 2 h

Acá en la cuenca, la escena se repite cada vez más seguido en la cocina de Marta, 58 años, que prepara la taza de té de la noche y deja al lado, como si fuera parte de la rutina, un frasco de cápsulas de magnesio. Ella no es médica ni investigadora, es vecina de toda la vida, y me cuenta mientras revuelve el azúcar que se lo recomendó una cuñada de Buenos Aires y que desde que lo toma duerme del tirón. La pregunta que me hago, y que le hago a ella con el grabador apagado para no romper la confianza, es si lo que cuenta la ciencia coincide con lo que se cuenta en WhatsApp.

Según la firma de investigación de mercado NBJ, las ventas de suplementos de magnesio orientados al sueño treparon cerca de un 17% en 2025, un salto mucho más marcado que el de la melatonina, que en el mismo período creció alrededor del 5% y rozó los 800 millones de dólares. El fenómeno no es menor: estamos hablando de un nutriente esencial, presente en alimentos de todos los días, que de pronto pasó a ocupar un lugar central en la mesa de luz de mucha gente que busca descansar mejor.

Por qué se puso de moda

El magnesio participa en procesos básicos del organismo: regula la presión arterial, incide en el azúcar en sangre y colabora con la función nerviosa y muscular. Una de las hipótesis que circulan es que ayudaría a activar neurotransmisores vinculados a la calma y a bajar la tensión muscular, lo que en los papeles podría facilitar el sueño. La teoría es razonable, y por eso se viraliza en redes, donde miles de usuarios describen noches más profundas y mañanas sin esa modorra que deja a veces la melatonina.

Lo que muestran los estudios, y lo que no

  • Un trabajo publicado en 2025 dividió a 155 adultos con problemas de descanso en dos grupos: uno tomó 250 miligramos de glicinato de magnesio entre 30 y 60 minutos antes de acostarse y el otro recibió placebo. Quienes recibieron magnesio mejoraron sus síntomas de insomnio, aunque los autores calificaron el resultado de modesto.
  • Una investigación de 2021 siguió a casi 4.000 personas durante 20 años y vio que quienes consumían más magnesio, sea por alimentos o por suplementos, dormían más horas y con mejor calidad. Sin embargo, al aislar a las personas con depresión el beneficio se diluyó, y el estudio no pudo probar causalidad.
  • Una revisión de nueve ensayos clínicos publicada en 2022 concluyó que, aunque algunos trabajos muestran asociación, los resultados son dispares y la evidencia sigue siendo de calidad variable.
“La exageración está mucho, muchísimo más avanzada que la ciencia objetiva.”Dr. Sujay Kansagra, especialista en sueño de Duke Health

Nosotros, los que escribimos y los que leemos, solemos quedarnos con el titular que más nos convence. Pero la realidad, como me dijo un médico consultado para esta nota, es que cuando un suplemento mejora el sueño a veces no sabemos si actúa la molécula o si actúa la expectativa de que va a actuar. Ese componente placebo, explican los especialistas, puede explicar buena parte de las mejoras subjetivas que se reportan en las redes.

Melatonina, magnesio y la consulta que no hay que saltear

El propio Kansagra señaló que la melatonina cuenta con respaldo más firme para trastornos del ritmo circadiano, como el desfase horario o los turnos rotativos, aunque la mayoría de los expertos en sueño no la recomienda de forma generalizada como inductora del descanso. En el caso del magnesio, la recomendación de los profesionales consultados es clara: antes de sumarlo a la rutina, conviene charlar con el médico de cabecera, sobre todo si se toman otros medicamentos, ya que puede interactuar con antibióticos, bifosfonatos y algunos tratamientos para la presión.

Cuando me fui de la cocina de Marta, la encontré guardando el frasco en el mismo lugar de siempre, al lado de la vitrocerámica. Me dijo que iba a seguir tomándolo porque a ella le funciona, y yo la entendí. También entendí que esa confianza íntima no reemplaza a un estudio clínico, y que mientras la ciencia termina de aclarar qué hace y qué no hace el magnesio en el sueño, lo más prudente es tratarlo como lo que es: un nutriente útil, promocionado por encima de lo que la evidencia sostiene, y nunca un sustituto del diagnóstico médico.

GM
Griselda MuñozSociedad y vida

Te puede interesar