Messi se sacó las botines en el Monumental y dejó a la selección con 126 goles y un Monumental entero llorando
El capitán se despidió de la celeste y blanca con una goleada 3-0 ante Benín, una carta llena de agradecimientos y un mensaje que tardó más en escribirse que en decirse. Cristiano Ronaldo se prendió al homenaje.
Dicen que en Buenos Aires no nieva nunca, pero anoche en el Monumental hubo una tormenta que no fue de viento ni de frío: fue de llantos, aplausos y un tipo con la 10 que se sacó las ganas de ser eterno. 30.000 personas dejaron la garganta en la última función de Lionel Messi con la celeste y blanca. Y ojo, no se fue callado: dejó un 3-0 sobre Benín, un pase-gol a Otamendi, una pincelada para Nico Paz y un penal ejecutado con la tranquilidad de quien patea un penal en el patio de su casa un domingo a las diez de la mañana.
El 10 abrió el marcador con una asistencia quirúrgica para Otamendi, se metió en la jugada del segundo tanto de Nico Paz y selló la cuenta con un penal que ya es postal. Así, el capitán cerró su paso por el seleccionado con números que parecen de videojuego: 126 goles en 208 partidos, más de 21 años de carrera internacional y 69 asistencias para los socios.
Un currículum que entra en cualquier currículum
- 126 goles en 208 partidos oficiales con la selección mayor.
- 69 asistencias, una máquina de fabricar goles ajenos.
- Cuatro títulos: Copa América 2021, Finalissima 2022, Mundial de Qatar 2022 y Copa América 2024.
- Debut el 17 de agosto de 2005, una fecha que ya no se va a olvidar más.
La cosa no terminó en la cancha. Al día siguiente del partido, Messi agarró el celular y publicó una carta en Instagram que acumuló más de un millón de likes en diez minutos. Ahí dijo que la palabra en el estadio no le alcanzó y que ya extraña vestir la celeste y blanca. Agradeció a la familia, a los amigos, a los compañeros, a los entrenadores, a los clubes que lo dejaron ir a cumplir con la selección y hasta se acordó de Maradona, como no podía ser de otra manera. También mencionó a Dios, porque en estas despedidas uno se acuerda de todos.
“Ayer fue mi último partido y ya extraño vestir la celeste y blanca.”Lionel Messi, en su carta de despedida
Entre los miles de comentarios apareció uno que vale doble: el de Cristiano Ronaldo. El portugués se sacó el traje de rival eterno y se puso el de admirador: le tiró un abrazo virtual y reconoció todo lo que Messi hizo por la celeste y blanca. Veremos si este cruce de mensajes queda en la historia o se pierde entre los miles de notificaciones que recibió Leo. Lo que es seguro es que este domingo, en Núñez, se terminó una era: la de un Messi con la camiseta de la selección. Veremos qué queda cuando se apaguen las luces del Monumental.
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