Monfils dijo basta en Flushing Meadows y se llevó la ovación más larga de su vida
El francés de 40 años cayó ante Learner Tien en segunda ronda del US Open, le regaló al Louis Armstrong un video, una plaqueta y un discurso que sonó a despedida definitiva del circuito grande.
Afuera hacía ese calor espeso que parece una plancha y adentro del Louis Armstrong el aire se cortaba con cuchillo. Gaël Monfils, el francés que durante más de veinte años se dio el lujo de jugar al tenis como si fuera un truco de circo, jugó su último partido en un Grand Slam. Cayó 6-3, 4-6 y 6-3 frente al estadounidense Learner Tien en la segunda ronda del US Open 2026, pero la derrota fue lo de menos. Lo que quedó flotando en Flushing Meadows fue otra cosa.
Porque este muchacho, que ya había avisado que este sería su año de despedida del circuito profesional, no se fue en silencio. Apenas cayó el último punto, las tribunas empezaron a corear su nombre como si fuera un gol de visitante en el minuto noventa. El estadio le preparó un video con un compilado de su historia en el torneo y le entregó una plaqueta que, sospecho, va a terminar en un estante de su casa en París junto a algunas Copas Davis y a varios músculos maltrechos.
Un discurso a la altura del personaje
Monfils agarró el micrófono y, fiel a su estilo, tiró una frase con la ironía justa y el corazón abierto. Dijo que llegó al complejo de Flushing Meadows por primera vez en 2003 para el torneo juvenil y que ahora, en 2026, seguía dando vueltas por el mismo lugar. Veintitrés años, ni más ni menos. Toda una vida entre líneas de cal.
“Sentí todo el amor durante todos estos años, y puedo decirles que ustedes son mi segundo mejor público, por supuesto después de París, pero están allá arriba.”Gaël Monfils
Después remató con un agradecimiento que sonó a testamento deportivo: contó que fue un honor jugar tantos años frente a esa gente, que intentó dar lo mejor y que, sobre todo, buscó regalarles un gran espectáculo. Algo que, siendo francos, le salió casi siempre sin proponérselo. Cada vez que Monfils salía a la cancha uno nunca sabía si iba a ganar o si iba a terminar haciendo una pirueta imposible. Las dos cosas pasaban con la misma frecuencia.
Una carrera que valió mucho más que los números
- Llegó al puesto seis del ranking ATP en noviembre de 2016.
- Sumó 13 títulos individuales, todos en torneos ATP 500 y ATP 250.
- Su debut en el cuadro principal del US Open fue en 2005, con derrota en cinco sets ante Novak Djokovic en primera ronda.
- Se hizo famoso por su atletismo, sus golpes acrobáticos y su conexión permanente con el público.
- El martes pasado las tribunas le cantaron el feliz cumpleaños por sus 40 años.
Yo a Monfils lo vi por primera vez en una pantalla chica, corriendo una pelota imposible en el fondo de la cancha, y pensé que era un jugador de fútbol disfrazado de tenista. Después entendí que era al revés: era un tenista que jugaba al fútbol. Esa mezcla fue su marca y, también, lo que le impidió ganar un Grand Slam, esos torneos donde la regularidad pesa más que el asombro. Igual, qué importa. La historia del tenis está llena de campeones y muy pocos personajes. Monfils fue, sin dudarlo, un personaje.
Se fue de Nueva York con una derrota, con una plaqueta y con la gente de pie. Hay finales peores. Veremos qué hace el resto del año, porque un tipo así nunca se va del todo: siempre deja una pelota flotando en la red para que alguien se acuerde de él.
