Oracle lleva su base de datos con inteligencia artificial al data center del cliente y la opera a distancia
La compañía presentó Base Database Cloud@Customer, un esquema que mantiene la información dentro de la empresa pero descarga en Oracle la administración del sistema. Apunta a sectores regulados como finanzas, salud y administración pública.
Vamos a los números. Oracle atraviesa uno de los trimestres más fuertes de su historia reciente en el segmento de infraestructura en la nube: los ingresos de esa división crecieron 121% interanual, hasta los 7.400 millones de dólares, y la empresa incorporó 850 megavatios de capacidad adicional en sus centros de datos. Sobre ese escenario, la compañía decidió extender su oferta hacia un nicho donde el crecimiento no depende del tamaño de la demanda sino de la cantidad de trabas regulatorias que enfrenta cada cliente.
La novedad se llama Base Database Cloud@Customer y consiste, en términos concretos, en instalar Oracle AI Database dentro de las propias instalaciones de la empresa compradora. El hardware y los registros quedan físicamente en el data center del cliente o en su red privada; al mismo tiempo, Oracle se reserva la operación cotidiana: parches, actualizaciones de seguridad, monitoreo y tareas de mantenimiento se ejecutan de manera remota desde la nube del fabricante, bajo un esquema de suscripción.
Para qué sectores sirve y para cuáles no
El producto apunta a cargas de trabajo de tamaño medio que comparten tres problemas: la necesidad de mantener los datos cerca de su lugar de origen, el cumplimiento de regulaciones de residencia de la información y la dificultad de administrar infraestructura compleja sin un equipo interno dedicado. Manufactura, servicios financieros, salud y organismos públicos aparecen como los casos de uso centrales. Para implementaciones más grandes, la propia compañía mantiene como referencia a Exadata Cloud@Customer, una solución de mayor escala.
- Manufactura, con datos de procesos productivos y de cadena de suministro que suelen quedar dentro de cada planta.
- Servicios financieros, donde pesan las normas del Banco Central y los requisitos de la Comisión Nacional de Valores sobre tratamiento de datos.
- Salud, con historiales clínicos bajo Ley de Protección de Datos Personales y normas específicas del Ministerio de Salud.
- Organismos públicos, donde la información sensible no puede salir de la jurisdicción sin autorización expresa.
- Empresas con políticas internas que prohíben el envío de información a servidores externos, aun cuando no haya una obligación legal.
El esquema se paga por consumo, lo que la compañía presenta como una manera de reducir el costo total de propiedad frente al licenciamiento tradicional, donde el cliente paga por una capacidad máxima que muchas veces queda ociosa.
En comparación con el año anterior, cuando Oracle aún no había integrado capacidades de IA en este formato de despliegue híbrido, la oferta suma ahora modelos de lenguaje y servicios generativos dentro del mismo perímetro físico donde residen los datos. En el precio final influye el tipo de cambio, ya que la facturación es en dólares: mientras que en Chile el esquema se comercializa en pesos a través de conversiones diarias, en la Argentina el pago se hace al tipo de cambio vendedor del Banco de la Nación del día de la facturación.
La fecha para mirar es el próximo reporte trimestral de Oracle, previsto para diciembre, donde la compañía informará cuántos contratos de Base Database Cloud@Customer cerró desde el lanzamiento y si la división de infraestructura en la nube mantiene el ritmo de crecimiento de 121% interanual.
