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Pedalear entre espejos de agua: cómo armar la Ruta de los Siete Lagos sobre dos ruedas

Un clásico neuquino que une Villa La Angostura con San Martín de los Andes suma adeptos que lo hacen en bicicleta, con modalidades para todos los perfiles y presupuestos. Claves para no improvisar.

Por Bruno YutronichTurismo y glaciares · 5 de septiembre de 2026 · hace 1 h

A unos 320 kilómetros de El Calafate, por ruta y aire de por medio, queda bien lejos la Ruta de los Siete Lagos; sin embargo, vale la pena imaginarla desde el sillín. Es que este corredor que une Villa La Angostura con San Martín de los Andes, en el corazón de la provincia de Neuquén, dejó de ser hace tiempo un trazado exclusivo para autos y combis y se convirtió, también, en una aventura para quienes gustan de pedalear entre bosques, valles y espejos de agua. Son 110 kilómetros que atraviesan los parques nacionales Lanín y Nahuel Huapi y que, bien planeados, pueden convertirse en una de las experiencias más memorables del calendario viajero argentino.

El recorrido pasa por los lagos Lácar, Machónico, Falkner, Villarino, Escondido, Correntoso y Espejo, con miradores, bosques de coihues y lengas, cascadas y valles amplios. En esos parajes, donde la cordillera todavía guarda nieve en las cumbres durante el verano, el termómetro suele moverse entre los 5 y los 20 grados, con mañanas frescas incluso en enero y una humedad relativa que, según los guías de la zona, se siente más cruda cuando se transita a la sombra de los árboles. Conviene tener presente ese dato antes de calcular la ropa que va en la mochila.

Dos maneras de hacerlo

A la hora de animarse, hay dos grandes modalidades. La primera es el viaje autónomo: se alquila una bicicleta con un pequeño trailer donde van casco, inflador, cámaras de repuesto, kit de parches, herramientas, candado y chaleco reflectivo; la bici se retira en San Martín de los Andes y se devuelve en Villa La Angostura. El esquema clásico dura tres días y dos noches, con campings señalados en un mapa que entrega la propia empresa de alquiler. Es la opción preferida por quienes ya tienen experiencia en viajes largos y buscan manejarse con autonomía total.

La segunda es el tour organizado, especialmente pensado para quienes prefieren la logística resuelta. Una de las propuestas más completas arranca en Bariloche e incluye el Circuito Chico, Paso Córdoba, Laguna Rosales y el Bosque de Arrayantes antes de empalmar con la Ruta de los Siete Lagos. Son cinco días en grupos de entre 30 y 40 personas, con bicicletas eléctricas a disposición, guías, mecánicos y un vehículo de apoyo que lleva las bolsas y resuelve cualquier imprevisto. Esta variante es la que eligen, sobre todo, los viajeros mayores de 50 años, que valoran la asistencia permanente y la compañía del grupo.

También existen operadores con itinerarios más cortos, de dos, tres y cuatro días, que salen desde Villa La Angostura hacia San Martín de los Andes con logística previa y posterior incluida, ideal para quienes disponen de menos vacaciones o quieren una primera aproximación a la ruta sin meterse de lleno en la versión larga.

Cuerpo, piernas y algo de entrenamiento

Una de las preguntas más repetidas por los que sueñan con la ruta es si hace falta ser ciclista de alto rendimiento. Quienes ya completaron el recorrido coinciden en que no: con un mínimo de estado físico y una pizca de constancia se sale adelante. El segundo día suele ser el más exigente, por la acumulación de kilómetros y por los desniveles que aparecen en la huella. Para los que vivimos en zonas llanas, como Buenos Aires, los guías recomiendan un entrenamiento previo de cinco o seis meses con foco en fuerza de piernas, mucho rodar en calle (no solamente en bicicleta fija) y práctica constante del manejo de cambios y piñones. La alimentación también pesa: proteínas e hidratos de carbono antes y durante el recorrido ayudan a sostener el esfuerzo.

  • Modalidad autónoma: alquiler de bici con trailer, tres días y dos noches, devolución cruzada entre San Martín de los Andes y Villa La Angostura.
  • Modalidad tour organizado: cinco días desde Bariloche, con guías, mecánicos y vehículo de apoyo; opción de bicicleta eléctrica.
  • Itinerarios cortos: dos, tres y cuatro días saliendo desde Villa La Angostura hacia San Martín de los Andes, con logística completa.
  • Entrenamiento sugerido: cinco a seis meses previos, foco en piernas, rodaje en calle y práctica de cambios para quienes vienen de zonas llanas.
  • Temporada recomendada: de noviembre a abril, evitando enero por la mayor concurrencia.

Cuándo ir y qué llevar

La ventana para pedalear la ruta va de noviembre a abril, aunque los operadores consultados aconsejan esquivar enero, cuando la combinación de turistas en auto, viento sostenido y mayor humedad en algunos tramos puede complicar el ritmo de los rodadores menos avezados. Para el resto del verano y durante el otoño, la experiencia suele ser más amable. En cuanto al abrigo, la recomendación de los guías locales es la misma de siempre en Patagonia: capas finas que se sumen o se quiten según la hora del día, un rompevientos serio, guantes largos y un gorro que abrigue de verdad. La diferencia entre un día cómodo y un día con frío de verdad se juega, casi siempre, en esos detalles.

En lo personal, creo que la Ruta de los Siete Lagos en bicicleta es una de esas travesías que le hacen bien a uno, no solo por el paisaje, sino por la disciplina silenciosa que exige. Es una invitación a bajarle el ritmo al viaje, a mirar los lagos desde una perspectiva que el auto no permite y a confiar en las propias piernas. Si el cuerpo acompaña y la planificación está hecha, la recompensa llega sola: un país entero pasando al costado del manillar.

BY
Bruno YutronichTurismo y glaciares

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