Plata con sabor a frío: Argentina se quedó con las ganas en los penales ante Paraguay
La Sub 19 de Placente empató 0-0 en la final de los Juegos Suramericanos, erró uno de los cinco remates desde los doce pasos y terminó el torneo con la medalla de plata en el estadio de Newell's Old Boys, donde hubo cerca de 30.000 personas.
A veces el fútbol es así: te hace ilusionarte con un domingo de sol y termina cayendo una helada que te congela las manos. Lo que pasó este sábado en Rosario fue exactamente eso: la Argentina Sub 19 mandó durante toda la final, generó las mejores situaciones y, cuando el destino le puso la pelota en los pies a Olima desde los doce pasos, el pibe la mandó a guardar afuera. Resultado: medalla de plata, la misma que duele distinto cuando se tiene el oro al alcance de la mano.
El 0-0 no le hace justicia al partido que jugaron los pibes de Placente. Tuvieron la pelota, empujaron al Paraguay contra su área y llegaron con peligro, sobre todo en el tramo final. Pero la cosa no se movió, y en los penales los paraguayos fueron más certeros: cinco envíos a la red, contra cuatro de los nuestros. El arquero Leonardo Sosa fue un muro, y del otro lado Leguizamón también respondió cuando le tocaron la puerta.
Los penales, paso a paso
- Esquivel acertó el primero y puso a Argentina arriba.
- Franco Domínguez Ávila estiró la ventaja con un remate firme.
- Thiago Pérez mantuvo viva la serie y dejó el 3-3 parcial.
- Olima falló el cuarto: lo desviaron del palo. Ese fue el detalle que inclinó la balanza.
- Jainikoski convirtió el quinto y estiró la agonía, pero Coronel selló el 5-4 final para Paraguay.
El equipo llegó a esta segunda chance después de un camino de dientes apretados. En el debut había caído 2-1 frente al propio Paraguay, después sacó un empate agónico 1-1 con Venezuela en el descuento que lo metió por diferencia de gol, y en semifinales le ganó a Perú con otro tanto sobre el cierre. Tres partidos al límite, tres finales en la última jugada. Eso desgasta, y se notó en la frescura de los últimos metros.
Placente paró una línea de cinco atrás y mandó a Subiabre y Domínguez Ávila arriba. Después del entretiempo metió a Tulián y Jainikoski y pasó al 4-3-3. Una de esas combinaciones dejó al propio Jainikoski mano a mano con Sosa, pero la pelota se fue besando el palo. En los últimos cinco minutos Domínguez Ávila y Tulián tuvieron otras dos chances claras. Ni una quiso entrar.
“Los chicos todavía tienen mucho que aprender, y los errores también forman parte de ese aprendizaje.”Diego Placente, entrenador de la Sub 19
El entrenador les habló en el vestuario y les pidió que se llevaran la medalla como lo que es: un aprendizaje, no un consuelo. Lo de Placente es un equipo en formación, con jugadores que todavía están dando sus primeros pasos en el fútbol grande. Esta camada tiene futuro, y la Plata de Santa Fe 2026 les dejó un certificado de presente: compiten, no se esconden y llegan hasta el final.
Lo del Estadio de Newell's fue una fiesta, con cerca de 30.000 personas empujando. Siete amonestados, un expulsado sobre el final del lado paraguayo (Fernández), y la sensación de que al fútbol argentino le sobran los pibes con ganas. Ahora, a mirar hacia adelante, aceitar la puntería y esperar que el próximo torneo les encuentre con el arco abierto. Veremos.
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