Pulmarí sale a poner paños fríos: si te ofrecen un lote, no firmes ni aflojés la billetera hasta chequear con la Corporación
El organismo y el Gobierno de Neuquén recordaron que ningún permiso de ocupación habilita a vender, ceder ni transferir las tierras que administra la Corporación Interestadual Pulmarí. Quien pague una seña puede perder el dinero y, encima, quedarse sin el terreno.
Me crucé la advertencia leyendo los papeles de la mañana, mientras el café se calentaba en la cocina y afuera, en la esquina de siempre, doña Ester, 62 años, le contaba a la vecina que un conocido le había pasado unos lotes «baratos» en la zona de Pulmarí. Le dije que parara la mano, que antes de mover un peso había que llamar a la Corporación Interestadual Pulmarí (CIP), y acá en la cuenca eso nos puede ahorrar un disgusto grande a nosotros, los vecinos de toda la vida.
Qué dice, en concreto, el aviso oficial
El comunicado conjunto del Gobierno de Neuquén y la CIP es claro: ningún permiso de ocupación ni de uso convierte a su titular en dueño, y por lo tanto nadie está habilitado a vender, ceder ni transferir esos lotes. La advertencia incluye pagos, señas, reservas, boletos de compraventa y cualquier acuerdo de cesión de derechos. Traducido: si te piden plata por adelantado por un terreno adentro de la jurisdicción de Pulmarí, lo más probable es que estés frente a una estafa.
- No entregues dinero ni firmes nada si la oferta no sale de los canales oficiales de la Corporación Interestadual Pulmarí.
- Desconfiá de cualquier documentación que no sea un título válido: los permisos de ocupación no autorizan a vender.
- Verificá la situación del inmueble antes de avanzar: comunicate al 02942-496243.
- Tené en cuenta que quien paga una seña o un anticipo puede perder lo abonado y no quedarse con el terreno.
- Las maniobras detectadas pueden terminar en causas penales por estafa, en el marco de la Ley Nacional 23.612.
Lo que más me preocupa, y se lo dije a doña Ester mientras cebábamos otro mate, es que estos avisos suelen llegar vestidos de oportunidad única. Un lote a precio regalado, una «escritura» fotocopiada, un permiso firmado por alguien que dice tener derechos sobre la tierra. La CIP fue tajante al respecto: ninguno de esos papeles informales ni los supuestos derechos concedidos por particulares sirven para respaldar una operación legal.
La CIP tiene sede en Aluminé y maneja unas 112.900 hectáreas que pertenecen a su patrimonio, creadas como un ente público en 1988 entre el Estado nacional y la provincia de Neuquén. Es decir, no estamos hablando de tierras fiscales comunes ni de un campo cualquiera: son tierras que no pueden comercializarse entre particulares. Cuando el organismo habla de continuar con actuaciones administrativas y legales, lo hace justamente para cortar de raíz cualquier maniobra que termine beneficiando a vivos en perjuicio de gente trabajadora.
Por qué a nosotros nos tiene que importar
El aviso está pensado para vecinos, turistas e inversores, pero también para los propios pobladores que tienen permiso de permanencia en el territorio. A veces, sin mala intención, alguien ofrece «ceder» su permiso a cambio de plata, creyendo que está vendiendo algo que le pertenece. La CIP recuerda que ni siquiera en ese caso la operación tiene validez: lo que se firma no protege al comprador, y el dinero termina perdiéndose en el intento.
A doña Ester la dejé con el teléfono de la Corporación anotado en un papelito, al lado de la receta de la torta que estaba por meter al horno. Me dijo que iba a llamar antes de cualquier movimiento, y me pareció la decisión más sensata del día. Antes de aflojar una seña, una reserva o de firmar cualquier boleto por un lote en Pulmarí, lo más prudente es levantar el tubo, marcar el 02942-496243 y preguntar. Si la oferta no pasa ese filtro, no pasa. Y el bolsillo lo va a agradecer.
