Sarmiento le dio el frío a River en Junín y se subió a la pelea arriba
El Verde le ganó 1-0 con gol de Julián Contrera, llegó a 22 puntos y quedó igualado con los líderes de la Zona B. El Millonario se topó con los palos y con su propia falta de punch.
Junín amaneció con ese frío que te corta la cara cuando salís a la calle y te hace acordar de la cuenta de gas. Justo el día que River se presentó en el Eva Perón y terminó con la cara roja. El local se lo ganó 1-0 con una aparición a tiempo de Julián Contrera, que a los 14 minutos empujó lo que Junior Marabel le sirvió en bandeja. Nada más. Nada menos.
El arranque fue un partidazo del bueno, de esos que se juegan con el alma. A los 3 minutos, Lucas Suárez avisó con un tiro que se besó con el palo. River contestó rápido: a los 10, Sebastián Driussi la agarró con alma y vida y la mandó al travesaño. Los palos le dijeron que no, dos veces en diez minutos. Cuando el arco te cierra así, el partido te empieza a hablar.
La jugada del gol, paso a paso
- Marabel lee la jugada y habilita a Contrera con pase al vacío.
- Contrera define cruzado y deja sin respuestas al arquero visitante.
- El Eva Perón explota y Sarmiento se refugia con orden.
- River acumula centros y remates, pero no encuentra la red.
Después del gol, River tomó la pelota y se fue a vivir arriba. Thiago Almada y Ángel Correa fueron los ejes de un equipo que en el segundo tiempo fue casi de área a área. Córner tras córner, remate tras remate, la acumulación fue creciendo como cuenta de WhatsApp en grupo de familia. Pero la eficacia no apareció. El cero se mantuvo hasta el final y el local lo aguantó con esa sobriedad de equipo que sabe a qué juega.
Sarmiento llegó con dos fechas sin ganar y un antecedente fresco: la victoria ante Aldosivi. Con estos 22 puntos, se acomodó en la cima de la Zona B, igualado con Rosario Central, Belgrano y Argentinos Juniors. Dato de color: con un parque de pelota así de parejo, la próxima fecha se cocina a fuego lento. River, mientras tanto, quedó noveno en la tabla general con 16 unidades, aunque tiene un partido pendiente que puede mejorarle el promedio y el ánimo.
El técnico Leonardo Ponzio había movido piezas pensando en este cruce, con Aníbal Moreno y Almada desde el arranque. La idea fue clara: cortar el ritmo y atacar los espacios. Le salió la primera parte. La segunda, no. El arbitraje de Sebastián Zunino no pasó a mayores y el encuentro se jugó con la intensidad que tienen los partidos postergados, cuando ya no hay margen para regalar nada.
Pregunta que queda dando vueltas, como pelota en el área después de un corner: ¿aguanta Sarmiento este nivel hasta el final? Yo lo digo con el corazón en la mano y la bufanda todavía puesta: hoy le ganó a un grande en su casa, lo aguantó y se prendió arriba. Veremos qué pasa el próximo domingo. En Junín, mientras tanto, ya están guardando los tres puntos como quien guarda el termo para el mate de mañana.
