Sir Charles cuelga el micrófono: Barkley se va de Inside the NBA y deja un hueco imposible de llenar
El exjugador confirmó que la próxima temporada será la última en el panel que condujo junto a Ernie Johnson, Kenny Smith y Shaquille O'Neal durante más de dos décadas. Su salida estaba atada a la de Johnson, que le pidió quedarse dos años más. Ahora, cumplido el trato, se baja del escenario.
A veces uno se entera de que el invierno llegó cuando ve a Charles Barkley anunciar su retiro televisivo. Y vaya si llegó: el tipo que durante un cuarto de siglo convirtió el análisis de básquet en un show de humor, ironía y verdades incómodas confirmó que la próxima campaña será la última como comentarista de Inside the NBA.
La noticia no cayó de un día para el otro. Barkley venía postergando el final del ciclo a pedido de su compañero Ernie Johnson, el conductor histórico del programa. El propio Johnson le había pedido que se quedara dos temporadas más antes de colgar los guantes. Cumplido ese compromiso tácito, Sir Charles decidió que no hay prórroga que valga: la decisión ya está tomada y solo se revisaría si Johnson cambiara de idea.
Un cuarteto irrepetible
Lo de Inside the NBA no se explica con un currículum: se explica con química. Ernie Johnson llegó en 1990, Kenny Smith se sumó en 1998, Barkley apareció en el 2000 y Shaquille O'Neal completó la mesa en 2011. Entre los cuatro armaron una usina de análisis, peleas de gallos y carcajadas que se volvió referencia obligada del periodismo deportivo estadounidense.
Barkley siempre se describió junto a sus compañeros como un paquete completo. Por eso su retiro arrastra, en la práctica, la incertidumbre sobre el futuro del resto: si uno se va, la mesa pierde el equilibrio. Es como cuando en un asado de amigos se levanta el que cortaba el pan: la reunión sigue, pero ya no es lo mismo.
La mudanza de TNT a ESPN tampoco asustó a Barkley. Decidió seguir con sus compañeros históricos y no pegar el salto solo. Esa lealtad al grupo, más que cualquier contrato, explica por qué recién ahora, con la agenda cumplida, se permite pensar en el portazo final.
La pregunta que sobrevuela el circuito es inevitable: ¿qué panel puede reemplazar a este cuarteto? La respuesta corta es ninguno. La larga, todavía no se escribió. Mientras tanto, a Sir Charles le queda una temporada para despedirse a su manera, probablemente con la ironía filosa que lo caracterizó desde que se sentó por primera vez frente a la cámara.
Yo, mientras tanto, me quedo con la sensación de que estamos por perder a uno de esos tipos que hacían tolerable la sobremesa del básquet. Veremos qué pasa con la mesa. Y con el que tenga la osadía de sentarse en esa silla.
