Svitolina baja la persiana del matrimonio con Monfils y deja al tenis con una duda
La ucraniana, sexta del mundo, anunció el fin de su vinculo con el frances tras nueve anos juntos y un ano atravesado por el peso de la guerra. Adentro de la cancha, la pregunta se cae de madura: como se reacomoda una jugadora que viene haciendo malabares con la cabeza.
Vaya paradoja: afuera hace un frio que pela y adentro del circuito WTA se habla de otra clase de hielo, el que se te instala en el pecho cuando se te cae un companiero de toda la vida. Elina Svitolina, la tenista ucraniana amansada en el polvo de ladrillo y sexta del ranking, decidio ponerle punto final al cuento con su frances. Despues de nueve anos de noviazgo y matrimonio, dijo basta. Y lo dijo ella, no el.
Un anuncio con la firma debajo
A traves de sus redes, Elina conto que la guerra la golpeo tan adentro que ya no podia sostener la pareja. Sono crudo, sonó honesto. La muchacha de 30 anos, que ya en 2024 se habia apartado del circuito por agotamiento emocional, volvió a poner el bisturi sobre si misma: Lo que no vieron fueron las noches sin dormir, las dudas y la sensacion de perderme lentamente a mi misma, escribio.
“Lo que no vieron fueron las noches sin dormir, las dudas y la sensacion de perderme lentamente a mi misma.”Elina Svitolina
Sobre Gael, el frances que durante anos fue el payaso querido del circuito y hoy ya esta retirado con sus 13 titulos ATP bajo el brazo, no dijo ni una sola palabra mala. Al contrario, le agradecio. Gaël lo vio todo. Nunca solto mi mano. Luchamos juntos a traves de esto durante mucho tiempo, con todo lo que teniamos, subrayo. Despues aclaro que hay peleas que nadie puede ganar por otro y que necesita encontrar su propio camino, sin esposo al lado.
Lo deportivo: una pregunta con asterisco
Y ahora, la pelota queda del lado de la cancha. Porque Svitolina no es una cualquiera: es la sexta raqueta del planeta, una mujer que ya fue numero 3, finalista de Masters 1000 y medalla de bronce en Tokio 2020. Su nivel, cuando la cabeza le da respiro, sigue intacto. Pero la cabeza, claro, es la que manda.
- Una jugadora que viene de dos temporadas irregulares, con parate incluido por salud mental.
- Un ranking alto pero fragil: cualquier mala racha la deja afuera del top 10.
- Un tenis basado en la defensa, el contragolpe y la paciencia, que pide un estado emocional estable.
- Un circuito que no espera a nadie: el primer Grand Slam del ano es cada vez mas cerca.
Si me preguntas a mi, te lo digo crudo: no hay manera de que esta separacion no la sacuda. No porque Monfils le estuviera sacando drives parados en el living, sino porque criamos a una beba de casi tres anos en paralelo al peor conflicto que le toco vivir a su pais. El tenis es un deporte de aire enrarecido, donde cualquier suspiro pesa, y ella esta cargando mochilas que un coach no le puede quitar. La pregunta no es si puede. Puede. La pregunta es cuando le da el cuerpo y la cabeza para bancar el envion.
El tiempo dirá si este parate se convierte en un recreate o en un ancla. Veremos.
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