Tacko Fall vuelve a la NBA y los Sixers se anotan al gigante que sorprende: un pívot de 2,29 que tapará más sombras que puntos
Philadelphia le abrió la puerta con un contrato bidireccional al senegalés más alto de la liga, que otra vez tendrá que pelear cada minuto en el banco. Pasado por China, Australia y Puerto Rico, el gigante regresa para lo que mejor sabe hacer: ocupar espacio y hacer sudar a los interiores rivales.
Afuera hace un frío que pela y uno ya se imagina a Tacko Fall caminando por la calle de Filadelfia: la gente lo mira, los semáforos le quedan cortos y un transeúnte distraído se choca contra una rodilla que parece un poste de luz. Esa es, justamente, la sensación que causa Philadelphia 76ers con esta contratación: incorporar al tipo más alto de la NBA actual sin hacer ruido, como quien suma una sombrilla gigante al escritorio. Veremos para qué la usa.
El club de Pensilvania cerró la llegada de Fall con un contrato bidireccional, esa figura que en criollo significa algo así: cobrás un sueldo, jugás en primera, pero tu lugar en el vestuario es más simbólico que fijo. Cada partido con los Sixers le come una ficha del cupo de dos vías y, cuando se le acabe, tendrá que bajarse al sótano de la G League, donde lo esperan los Delaware Blue Coats.
Un gigante con currículum de trotamundos
Fall mide 2,29 metros y es, a día de hoy, el jugador más alto de toda la liga. Apenas por debajo de los 2,31 que ostentaron Gheorghe Mureșan y Manute Bol en su época. Es el tercer gigante más alto que vio la NBA en su historia y, a esta altura del partido, ya nadie lo manda al draft: entró como agente libre después de su paso por la Universidad de Central Florida y desde entonces su carrera es una novela de capítulos breves.
Empezó en los Celtics en 2019, donde le regalaron flashes de lo que podía ser: una mole debajo del aro, brazos que parecen grúas y una sonrisa que se ve desde la última fila. Después recaló en Cleveland con un contrato bidireccional y, aunque los minutos siempre le llegaron con cucharita, tuvo su noche soñada frente a Boston: titular, diez rebotes, el récord personal. Lo demás, ya se sabe: corte, G League y maletas.
- Boston Celtics (2019-2021): debutó en la NBA como agente libre y alternó con los Maine Red Claws en la G League. Pocos minutos, buena impresión defensiva.
- Cleveland Cavaliers (2021-2022): contrato bidireccional y primera titularidad frente a los Celtics, con 10 rebotes, su marca personal.
- Cleveland Charge (G League): integró el equipo defensivo del torneo tras ser cortado por los Cavaliers.
- Xinjiang Flying Tigers, Nanjing Monkey Kings y Ningbo Rockets en la CBA de China.
- New Zealand Breakers en la NBL de Australia.
- Piratas de Quebradilla en la BSN de Puerto Rico.
El banco de Nick Nurse, otra vez escenario de una prueba
El que decide ahora es Nick Nurse, el entrenador que tiene a Joel Embiid como eje y, justamente por eso, no necesita a Fall para cargar minutos. Lo quiere para otra cosa: para espantar tiros, tapar ángulos y, sobre todo, para hacer sentir al rival que el aro tiene techo. Es el mismo oficio que ya cumplió en Boston cuando algún interno osado se animaba a subir al reo. Veremos cuántos minutos le firma Nurse y cuántos le termina firmando la G League.
Mientras tanto, el gigante ya está en la ciudad, entrena con el grupo y mide más que cualquier compañero. La temporada regular empieza en días y la pregunta es simple: ¿cuántas veces se va a parar el reloj cuando Tacko Fall ponga un pie en la cancha? Porque cada aparición va a ser un show, lo juegue o no. Veremos.
