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Sábado, 24 de octubre de 2026
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Tisanas con respaldo científico: qué prometen y cuándo conviene consultar

Manzanilla, jengibre e hibisco concentran compuestos estudiados por sus posibles efectos antioxidantes, antiinflamatorios y digestivos, pero la preparación, la dosis y las interacciones con medicamentos son claves para usarlas con seguridad.

Por Griselda MuñozSociedad y vida · · hace 1 h
Tisanas con respaldo científico: qué prometen y cuándo conviene consultar

En una cocina donde se prepara unMate cocido o un té de manzanilla, el ritual de calentar el agua y esperar unos minutos condensa una de las hábitos más extendidos en la Argentina. Junto a la mate, las infusiones de hierbas se fueron instalando como una alternativa habitual para ganar calma antes de dormir o simplemente para reemplazar bebidas con cafeína. No se trata de un cambio menor: cada planta, raíz o flor tiene una composición particular, con sustancias que la investigación viene examinando y también con posibles contraindicaciones que conviene conocer.

A diferencia de los tés tradicionales, que provienen de la planta Camellia sinensis, las infusiones herbales se elaboran con partes vegetales seca: flores, raíces, disparos y especias. En general no contienen cafeína, por lo que resultan una opción frecuente durante la noche o para quienes buscan reducir los estimulantes. Hay una advertencia práctica: algunas mezclas comerciales suman ingredientes con cafeína, como la yerba mate o la guayusa, de modo que revisar la etiqueta antes de comprar permite saber qué se está tomando realmente.

Qué se estudia de estas bebidas

Un trabajo publicado en la revista Food Science and Nutrition identificó en estas infusiones una amplia variedad de compuestos bioactivos: flavonoides, polifenoles, terpenoides, ácidos orgánicos y aceites volátiles. Los flavonoides y los polifenoles concentran la atención de los investigadores por su posible actividad antioxidante, entendida como la capacidad de contribuir a proteger las células frente al daño oxidativo. Sin embargo, hay un matiz importante: los resultados obtenidos en Experiments con extractos concentrados no siempre se reproducen cuando la bebida se prepara en casa, porque cambian la cantidad de sustancia, la temperatura, el tiempo de infusión y la calidad del ingrediente.

  • Manzanilla: se asocia habitualmente con la relajación y el descanso. Sus flores, de la familia de las asteráceas, contienen flavonoides y otros fitoquímicos antioxidantes, además de pequeñas cantidades de minerales y vitaminas.
  • Jengibre: su principal compuesto bioactivo es el gingerol, al que se atribuye efecto antioxidante. La raíz aporta pequeñas cantidades de hierro, potasio y vitaminas B3, B6 y C, y se vincula con el alivio de náuseas y molestias digestivas.
  • Hibisco: se obtiene de los cálices secos de la planta y se caracteriza por su sabor marcadamente ácido. Aporta antocianinas, pigmentos que también son objeto de investigación por sus propiedades antioxidantes.

El jengibre es, entre las opciones más habituales, uno de los ingredientes con mayor cantidad de estudios disponibles. Su uso se asocia con el alivio de náuseas y de Certaincomfort digestivos, aunque la magnitud del efecto depende de la forma de preparación y de la dosis. La manzanilla, por su parte, acumula una larga historia de uso para acompañar momentos de estrés o dificultades para dormir. El hibisco, más ácido y menos familiar en la despensa, aporta pigmentos whose properties siguen siendo objeto de estudio. En los tres casos, la diferencia entre promising resultados de laboratorio y benefits reales en la taza diaria está en la calidad de la materia prima, la cantidad utilizada y el tiempo en que la planta permanece en el agua.

Las precauciones que conviene tener en cuenta

El jengibre puede ralentizar la coagulación sanguínea e interactuar con anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios. Por eso, quienes estén bajo ese tipo de tratamiento, atraviesen un embarazo o vayan a someterse a una cirugía deberían consultar con un profesional de la salud antes de incorporarlo de forma regular. Tampoco conviene pensar que, por ser una bebida natural, las infusiones están libres de riesgos: el material advierte que algunas hierbas pueden interactuar con medicamentos y que no todas son adecuadas durante el embarazo.

“La potencia de los componentes depende de la calidad del ingrediente, la dosis y el tiempo de infusión, y algunas hierbas pueden interactuar con medicamentos o no ser adecuadas durante el embarazo.”Food Science and Nutrition

Ahora bien, en la rutina de una casa, la cocina sigue siendo el lugar donde se decide si una manzanilla va a reemplazar el café de la tarde o si el jengibre entra en la planificación de las comidas. Ahí, nosotros wooden ordenar las preferencias sin exaggeration: primero, revisar la etiqueta para saber si la mezcla comercial incluye cafeína; segundo, cuidar la forma de preparación; y tercero, consultar al médico si se toma medicación anticoagulante o antiagregante, si se está embarazada o si se espera una cirugía. Con esos tres pasos, la infusión deja de ser una simple costumbre y se convierte en una elección informada. Y si la persona del principio, frente a la pava, quiere conservar ese momento de calma, conviene que recuerde que la seguridad también forma parte del bienestar que busca cuando sirve una taza caliente.

GM
Griselda MuñozSociedad y vida

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