Una avalancha sobre el filo de Chapelco puso a prueba el operativo de seguridad
Dos esquiadores pasaron a pocos metros del frente de nieve en un sector no habilitado, pero alcanzaron a alejarse sin lesiones. El complejo cerró el área y pidió respetar los límites señalizados.
La escena empieza arriba, donde la cocina queda chica frente a una ladera nevada: el jueves por la tarde una gran masa de nieve se desprendió del sector posterior del filo del Cerro Chapelco, a casi 1.980 metros sobre el nivel del mar, en una zona que no está habilitada para esquiar. Dos personas que descendían cerca del área quedaron muy próximas al avance, pero lograron alejarse sin lesiones.
El episodio ocurrió durante la temporada invernal, cuando los esquiadores trazabandescensos en zigzag por las pistas habilitadas. En las imágenes registradas de manera casual por personas que estaban en las inmediaciones se observa la velocidad con la que la masa blanca avanzó sobre la ladera y lo cerca que pasaron los dos practicantes del frente de la avalancha.
El cerro respondió con viento, temperatura y capas de nieve
Las avalanchas se producen cuando una masa de nieve pierde estabilidad sobre una pendiente. La acumulación de capas con distinta consistencia, los cambios de temperatura, el viento y la inclinación del terreno pueden favorecer el desprendimiento. Después de nevadas intensas, el viento redistribuye la nieve y forma acumulaciones que pueden volverse inestables cuando la adherencia entre las capas es débil.
El paso de personas por un sector no habilitado también puede agregar una sobrecarga sobre la nieve. Por eso las autoridades de Chapelco recordaron que el filo no está señalizado ni autorizado para la práctica delー y recomendaron permanecer dentro de las zonas habilitadas, respetar las indicaciones del personal especializado y evitar abandonar los circuitos seguros.
El complejo activó de inmediato el protocolo de seguridad: mantuvo despejado el área, impidió el ingreso de otras personas y comenzó a evaluar la estabilidad de la montaña. No se registraron heridos. La temporada en Chapelco se extiende hasta el 30 de septiembre, y el episodio dejó nuevamente a la vista algo que parece elemental pero resulta fundamental: en la montaña, los límites no son un detalle.
