Una noche a puro tambor: Mala Fama desembarca en el galpón de San Isidro y la cumbia vuelve a tomar las riendas
La banda de Hernán Coronel encabeza por primera vez una nueva edición de La Paranoli en el Tattersall del Hipódromo, con Orquesta Kaluqueña, DJs, arte y food trucks hasta las 4 de la madrugada.
Hay noches que empiezan como cualquier otra y hay noches que arrancan con un bombo con cuero que ya marca el pulso antes de que uno llegue a la puerta. La Paranoli, esa varieté under del Bajo de San Isidro que lleva más de quince años encendida y que ya cruzó los quinientos mil asistentes y más de mil quinientos artistas según cuentan sus organizadores, prepara otra de esas veladas para el viernes 21 de noviembre, aunque el material que tengo en la mesa marca el 23 de octubre, así que les cuento lo que dice la gacetilla y después charlamos sobre lo que vale la pena saber para no perdérsela. Yo, Ramón Vera, sección Cultura y Espectáculos, me siento acá con el mate todavía tibio y les digo de entrada: si nunca fueron, dense una vuelta, porque el Tattersall del Hipódromo de San Isidro, en Avenida Márquez 800, es de esos galpones altos, con piso de baldosa vieja y un escenario que se arma como a la buena de dios, pero que termina cobijando a miles de personas como si fuera un club de barrio de los de antes.
Mala Fama, la cumbia que se gana la calle
Mala Fama llega por primera vez a La Paranoli y eso ya es noticia, porque la banda formada en 1998 en el conurbano es una de las piedras fundamentales de la cumbia villera, con aquel debut de 2000 que incluyó dos himnos que cualquiera tararea en cualquier esquina del barrio: "La marca de la gorra" y "Soy Mala Fama". Hernán Coronel y los suyos se suben a un escenario donde el público suele ser de los que bailan de a pares, de los que piden temas y se quedan hasta el cierre.
Una grilla con sabor latino y cabina encendida
- Orquesta Kaluqueña, agrupación de cumbia latinoamericana del conurbano oeste, con experiencia en Pasión de Sábado y colaboraciones con Los Palmeras y Diego Mujica, de Tambó Tambó.
- Diyaneiro, que regresa a La Paranoli para hacerse cargo de las bandejas.
- Sista V, DJ afroargentina que cruza hip hop, dancehall, funk brasileño y afropop en sus sets.
La noche se estira de 22 a 4 de la madrugada y, atención, no se suspende por lluvia, algo que en esta zona del norte bonaerense siempre es un dato a tener en cuenta. El evento es exclusivo para mayores de 25 años y no se puede entrar con indumentaria de equipos de fútbol argentinos, una regla vieja del lugar para evitar que la fiesta se confunda con otra cosa.
Arte, tarot y comida callejera entre tema y tema
Más allá de la música, la fecha incluye el clásico Paseo del Arte con exposiciones, fotografía y arte en vivo, tarot para los que quieran una mano, food trucks para no morirse de hambre, artistas itinerantes que se cruzan entre la gente y un puesto de merchandising oficial para irse con la remera del recuerdo. Yo, la verdad, cada vez que voy me termino quedando en el Paseo del Arte más de lo que pensaba, porque hay algo de esa mezcla entre feria, peña y baile que tiene una calidez que cuesta encontrar en otros lados.
Entradas y dónde caer
Las primeras tres etapas de preventa están agotadas y la cuarta, la que está disponible al momento de escribir esta nota, sale 35.000 pesos e incluye entrada hasta la una de la mañana, así que ojo con llegar tarde porque después el precio cambia. El lugar es el Tattersall del Hipódromo de San Isidro, Avenida Márquez 800, San Isidro, y la cita es el viernes 23 de octubre a partir de las 22. Yo ya tengo la mía: si nos cruzamos ahí, me encuentran en el Paseo del Arte, que es donde mejor se ve la noche pasar. ¿Ya fueron a La Paranoli o es su primera vez? Cuenten en los comentarios cómo les fue, que cada experiencia con este galpón es un mundo aparte.
