Una pizza, dos sifones y 120.800 pesos: el ticket que se hizo viral en El Cuartito
Un comprobante del 13 de septiembre de 2026 mostró $101.000 en pizzas y $19.800 en bebidas sin alcohol en el local de Talcahuano al 900. El ticket no aclara cuántos comensales fueron ni discrimina servicio de mesa ni propina.
Lo que pasó en el local fue simple: alguien pidió, comió y pagó $120.800. El ticket, fechado el 13 de septiembre de 2026 cerca del mediodía en El Cuartito, la pizzería de Talcahuano 937 en pleno centro porteño, detalla un gasto de $101.000 en pizzas y $19.800 en bebidas sin alcohol. Tres renglones de comida, cuatro botellas en la mesa y una cifra final que volvió a abrir el debate sobre cuánto cuesta hoy comer afuera en la Ciudad de Buenos Aires.
Cómo se repartió la cuenta
El producto más caro del comprobante, en términos individuales, fue la pizza entera de mozzarella con jamón, que figuró a $48.500. Las otras dos variedades no se pidieron como una pizza completa: se combinaron en mitades grandes de fugazzeta y de mozzarella, a $26.250 cada una, que en conjunto sumaron $52.500. Es decir, por menos del valor de una pizza entera con jamón se llevaron dos mitades de dos sabores distintos. La elección final, reconstruida desde el ticket, fue fugazzeta, mozzarella y una tercera pizza con jamón aparte.
Lo que el ticket no dice
- No informa cuántas personas comieron, así que el monto corresponde al pedido total y no a un per cápita.
- No discrimina servicio de mesa ni propina, rubros que en otros locales aparecen como líneas separadas.
- No registra consumos de café ni de postre.
- Incluye un IVA contenido de $20.965,29, que ya está dentro del total y no se suma aparte.
En la columna de bebidas aparecen dos sifones de soda a $4.900 cada uno ($9.800 en total), una gaseosa de 350 mililitros a $5.000 y un agua saborizada al mismo precio. Cuatro envases para tres renglones y, otra vez, sin pistas sobre cuántos los bebieron. La factura lleva la identificación fiscal del comercio, el número de comprobante y un código QR, y los importes están expresados en pesos argentinos.
Lo que se desprende del comprobante es el costo cerrado de esa combinación puntual en esa fecha, en una de las pizzerías más tradicionales del centro porteño. No alcanza para sacar conclusiones sobre el menú entero de la casa ni para comparar con otros locales del mismo rubro. Pero sí vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que, cada vez con más frecuencia, se hacen las familias argentinas antes de salir a comer: cuántas pizzas se pueden pedir con lo que entra en el bolsillo. Una pregunta que, por ahora, el Gobierno sigue sin responder.
