Briscoe aguantó en Las Vegas, Larson hizo negocio y Reddick terminó mirando el pasto
El piloto de Joe Gibbs Racing se quedó con la carrera en el óvalo de Nevada mientras el líder del campeonato sumó puntos clave pese a un golpe contra el muro.
A esta altura uno ya se pregunta si en Las Vegas corre la NASCAR o se juega una mano de póquer con el muro. Porque entre trompos, golpes y un final que parecía de picapiedra, Chase Briscoe se llevó la victoria número 31 de la temporada y la quinta del Chase, su segundo festejo del año y el séptimo en 211 carreras en la Cup. No fue glamour: fue aguantar. Y le alcanzó.
Del otro lado de la moneda aparece Kyle Larson, que terminó segundo con su Chevrolet y, miren lo que son las cosas, terminó celebrando más que si hubiera ganado. ¿Por qué? Porque su rival más cercano, Denny Hamlin, cruzó la meta decimosexto y la diferencia en la punta del campeonato se estiró a 40 puntos. Para el que mira los playoffs desde el sillón: el que pega el muro y suma puntos es más vivo que el que corre prolijo y se queda con las manos vacías.
Un podio con sabor a golpe
Tyler Reddick completó el podio con su Toyota, pero más por maña que por suerte. Iba peleando la posición cuando le pegó en el fondo al Chevrolet de Larson y terminó de trompo en el pasto del sector interno. Lo bueno: que el trompo fue a metros de la bandera a cuadros. Lo malo: que el pasto no perdona y Reddick pasó los últimos metros rezando para que el auto no se apagara. Cruzó igual, tercero y al podio.
Detrás, la escuadra de Team Penske copó los puestos cuatro y cinco con Austin Cindric y Ryan Blaney, ambos con Ford. Cerraron el top ten William Byron, Chase Elliott, Bubba Wallace, Shane van Gisbergen y Joey Logano, el mejor Ford de la Copa, que sigue cuarto a 71 puntos de Larson.
Cómo queda la Copa y qué se juega cada uno
- Larson lidera la Copa con 40 puntos de ventaja sobre Hamlin, que se fue con las manos vacías en Las Vegas.
- Christopher Bell sigue tercero a 55 unidades del líder, pese a un opaco 23° puesto en pista.
- Joey Logano es el mejor Ford y está cuarto, a 71 puntos, con el Dream Machine aceitando la calculadora.
- Briscoe dio el salto del octavo al sexto lugar y se mete de lleno en la conversación del Chase.
Briscoe maneja el Toyota número 19 de Joe Gibbs Racing, un equipo que este año volvió a funcionar como relojito. Mientras tanto, el de Mitchell, Indiana, parece haber encontrado la regularidad que le faltaba: dos victorias en 2026, consistencia en el Chase y un sexto puesto que en NASCAR equivale a decir "estoy en la conversación". Nada mal para el pibe que llegó a la Cup con más preguntas que respuestas.
La próxima parada será el fin de semana que viene en Charlotte Motor Speedway, un óvalo de 1,5 millas donde los playoffs suelen escribir sus capítulos más crueles. ¿Qué se puede esperar? Más golpes, más trompos y, con un poco de fe, otra sorpresa. Veremos.
