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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Casero y Alacrán vuelven a las tablas con una idea que mira para atrás y se ríe de lo que sobra

La dupla confirmó dos funciones de Cha Cha Cha 3.0, una en Buenos Aires y otra en Rosario, con el Doctor Vaporeso como eje y el humor cotidiano como motor

Por Ramón VeraCultura y espectáculos · · hace 28 d
Casero y Alacrán vuelven a las tablas con una idea que mira para atrás y se ríe de lo que sobra

Les tengo que contar una cosa que me llenó de alegría, porque cuando dos tipos que vienen haciendo reír a este país desde hace más de tres décadas se vuelven a juntar para subirse a un escenario, uno no puede evitar pensar que algo del oficio sigue intacto. Alfredo Casero y Rodolfo Alacrán Samsó acaban de anunciar el regreso de Cha Cha Cha, ahora en su versión 3.0 y con un subtítulo que ya es toda una declaración de principios: Innovando para atrás. Son dos fechas, nada más, y eso le da al asunto un aire de rendez vous más que de gira, como si los muchachos quisieran probar el termómetro antes de decidir si se quedan o se van a sus casas a tomar mate.

Dos teatros, dos ciudades y un video compartido

La convocatoria la hicieron a su manera, es decir, sin demasiada épica: un video breve que ambos publicaron en sus redes, como quien avisa al vecino que mañana hay asado. La primera parada quedó confirmada para el 31 de octubre en el teatro Gran Rivadavia, ese que queda metido en el corazón del barrio porteño de Vélez Sarsfield, lejos del centro pero bien cerca de la gente que lo llena desde hace años. La segunda será el 6 de noviembre en el teatro Astengo de Rosario, la ciudad santafesina que siempre le abrió las puertas a esta dupla y que los conoce de memoria. Mientras tanto, el material todavía se está cocinando, y acá viene un detalle que dice mucho de cómo trabajan estos dos: cuando le preguntaron si el espectáculo ya estaba listo, Alacrán lo dijo sin vueltas, todavía lo está armando Alfredo, como si eso fuera lo más natural del mundo y no una declaración de confianza a plena vista de todos.

Doctor Vaporeso y la tecnología como material cómico

Lo que sí está claro es el corazón de la propuesta, porque el propio texto de presentación se encarga de marcarlo. La idea es cruzar la tecnología con las maneras más cotidianas, más nuestras, de resolver los quilombos del día a día. Las respuestas improvisadas, las pifias, los remiendos caseros, todo eso que durante años nos sacó de apuros antes de que apareciera un aparato con wifi. En medio de ese recorrido aparece el Doctor Vaporeso, un personaje que Casero viene cargando desde hace tiempo y que acá va a tener un lugar central, rodeado de un universo de mecanismos, de piezas, de explicaciones larguísimas para problemas que un enchufe soluciona en dos minutos. Y ojo, que acá viene lo mejor: la intención no es pintar a otra época como si fuera un paraíso perdido, todo lo contrario. Lo que buscan es recuperar esas situaciones que los cambios tecnológicos van dejando a un costado y convertirlas en material de risa, desde las esperas eternas hasta las equivocaciones más memorables, pasando por ese contacto cara a cara que hoy cuesta cada vez más. Hay algo del humor del viejo Cha Cha Cha, el de la tele, que sobrevive en esta puesta, y eso para mí es una muy buena noticia.

Una historia que viene desde 1989

“Me encanta actuar con Alfredo. Arrancamos juntos en 1989 y desde entonces pasamos por un montón de cosas, nos nacieron hijos, nos nacieron nietos, y siempre nos quedó esta ganas de subirnos a un escenario”Rodolfo Alacrán Samsó

Samsó contó cómo se cocinó este regreso y la imagen es de las que a mí, particularmente, me conmueven: Casero lo llamó por teléfono, charlaron, y después se juntaron a tomar té de arroz en el Barrio Chino. Nada más y nada menos. Es que estos dos vienen laburando juntos desde 1989, o sea que ya llevan más de tres décadas de compartir escena, de bancarse mutuamente en las buenas y en las malas, y eso se nota. También se nota en que Samsó no se hace problema por esperar a que su compañero termine de armar el material, porque sabe que así funcionan, y porque la confianza entre ellos es de las que se construyen con años y no con contratos. La vuelta llega además después de un verano complicado, ya que las funciones que habían previsto para la temporada de Mar del Plata terminaron suspendidas y Alacrán siguió laburando por la Costa Atlántica junto a Alfredo Silva, mientras se acomodaban las cosas para retomar este proyecto que, ahora sí, parece tomar forma.

  • 31 de octubre, 21 horas, en el teatro Gran Rivadavio, en el barrio de Vélez Sarsfield, Ciudad de Buenos Aires.
  • 6 de noviembre, en el teatro Astengo de Rosario, Santa Fe.
  • Entradas y reservas, según el anuncio de los propios protagonistas, se consiguen a través de las redes sociales de Alfredo Casero y de Rodolfo Alacrán Samsó.
RV
Ramón VeraCultura y espectáculos

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