Cerúndolo pasó como un cuchillo por la nieve china y ahora le toca Medvedev
El argentino barrió a Mensik por doble 6-3 en una hora y 17 minutos, no cedió ni una chance de quiebre y se metió por primera vez en los cuartos del ATP 500 de Pekín. En la siguiente ronda lo espera el ruso, al que ya le ganó el único antecedente.
A veces el tenis tiene esas cosas: afuera hace un frío que pela, uno imagina Beijing como un paisaje en blanco y negro, y de repente aparece un argentino con la camiseta arremangada sacando todo de adentro. Francisco Cerúndolo jugó este partido como quien pela una naranja: simple, prolijo, sin que se le caiga nada al piso. Le ganó al checo Jakub Mensik por 6-3 y 6-3, en una hora y 17 minutos que pasaron volando, y se ganó un lugar entre los ocho mejores del ATP 500 de Beijing.
Un trámite con olor a clásico
Lo notable no fue el resultado, sino cómo se construyó. Cerundolo -así, sin acento, porque a veces uno se cansa de pelearse con los teclados- no concedió ni una sola oportunidad de quiebre en todo el partido. Cero. Una rareza en el circuito, sobre todo cuando del otro lado hay un rival ranked 14 del mundo. El checo llegó a igualar 3-3 en el primer set, como diciendo acá estoy, y el argentino le respondió con tres games consecutivos, cierra el plato y a otra cosa.
El segundo parcial fue un calco: misma historia, misma firmeza, mismo cierre 6-3. Eso sí, la planilla tiene un asterisco: 27 errores no forzados. Muchos. Pero cuando tenés el servicio como lo tuvo Cerúndolo, esos papelones se perdonan. El segundo, además, juega con esa cara de tipo que no se inmuta ni cuando le preguntan la hora.
- Cerúndolo es el cuarto argentino en llegar a cuartos en Beijing: antes lo habían hecho Nalbandian, Coria y del Potro.
- No enfrentó ninguna chance de quiebre durante todo el partido, algo muy poco habitual frente a un top 20.
- El único antecedente con Medvedev es favorable: lo venció en Miami 2024 por 6-0, 4-6 y 7-5.
- Quedó como único jugador hispanohablante en carrera dentro del cuadro.
El ruso viene con ganas y con ranking
Del otro lado lo espera Daniil Medvedev, el gigante largo y fastidioso que en este torneo es tercer preclasificado y sexto del mundo. Pasó al alemán Jan-Lennard Struff por 6-4 y 6-3, un partido que le sirvió más de entrenamiento que de examen. Struff, 59 del ranking, hizo lo que pudo.
Ahora viene lo lindo: Cerúndolo arriba 1-0 en el historial. El recuerdo de Miami está fresquísimo, un 6-0 inicial que parece broma. Pero ojo: Medvedev en bestia top 5 es otra cosa, y Beijing le sienta bien. La diferencia de ranking (22 contra 6) pesa, aunque ya vimos que en el papel muchas cosas pesan y en la cancha se las lleva el viento.
¿Qué puede ser decisivo en ese cruce? El servicio del argentino, sin dudas: si vuelve a sostener todos sus turnos como ante Mensik, Medvedev va a tener que inventar algo. Y eso, en una superficie rápida y al aire libre de la capital china, donde el viento siempre mete la cola, no es tarea sencilla.
Me quedo con la imagen del pibe sacando con esa tranquilidad. El que no vamos a prometer nada, eh lo peor. Veremos si el hielo le dura hasta cuartos.
