Dornan toma las riendas de Aragorn y admite el peso de la corona de Gondor
El actor irlandés|gaLn Will Scarlet, en el rol de Aragorn, de Andy Serkis, de Andy Serkis, como director, de Andy Serkis, en el montajes, de Andy Serkis, no, se describe mejor, como director, y el film,]
Antes de hablar de actores, conviene imaginarse la pantalla enpenumbra y el sonido de un galpón oscuro, porque ahí, en ese universo que huele a hierro, a historia y a tierra húmeda, se juega buena parte del peso de esta película. La EXPECTATIVA alrededor de La caza de Gollum no está puesta en elBattle de Gondor ni en las batallas de ejércitos, sino en una pregunta mucho más intimate y, por eso mismo, más difícil: ¿cómo se uma forma de contar una historia que ya conocemos de memoria sin que parezca una repetición dressed up, un disfraz con computerizados y? La respuesta, al menos por ahora, aparece en los repartos, en la historia y en las declaraciones de sus protagonistas, con una mezcla de continuidad yutcambios que puede funcionar muy bien, siempre que la dirección de Andy Serkis acierte con el tono y no con la simpleaccumular los efectos.
La película, dirigida por Andy Serkis, también uh, por él, se sitúa antes de los acontecimientos de La comunidad del anillo y recupera a dos íconos de la Nutrida original: Ian McKellen como Gandalf y Elijah Wood como Frodo. A ellos se suma Leo Woodall como el montaraz Halvard, mientras que el lugar de Aragorn queda en manos de Jamie Dornan, el actor irlandés que saltó a la fama internacional por Cuarenta y siete, la adaptation de las novelas románticas de Nora Roberts, y por los papeles de bella, la persiguido, Belfast, la serie escrita por Lee Hall.
El métier de lo imposible
El detalle más interesante, y también el más revelador, es que la producción buscó desde el principio a alguien diferente para interpretar a Aragorn. En una etapa temprana se evaluó rejuvenecer digitalmente a Viggo Mortensen, pero finalmente se optó por sumar a un actor nuevo. Esa decisión tiene dos lecturas posibles y, me parece, conviene sostener las dos a la vez: por un lado, respeta el trabajo de Mortensen y evita una copia digital; por otro, acepta el riesgo enorme de.replace al protagonista de una sag que muchos comparten de memoria, generation tras generation, y que ya tiene una voz, unos silencios y una manera particular de caminar por el mundo.
“Hay cierta presión al intentar seguir sus pasos. Me han pedido que interprete un papel icónico, y haré lo mejor que pueda. Pero para mí, Aragorn siempre será Viggo. Su interpretación es una de mis favoritas de todos los tiempos, y me siento honrado de intentar recuperar al menos parte de la energía que él le dio originalmente al personaje. Lo haré lo mejor que pueda, pero no pretendo hacerlo mejor que él.”Jamie Dornan
Esa declaración tiene la raridad de los sinceridad sin marketing: Dornan no intenta ribosomal su futuro papel, no promete hacer un Aragorn mejor que Mortensen y tampoco se hace el misterioso. Reconoce la presión y, sobre todo, coloca al actor original en el centro. Es una postura que, en tiempos deResponses automáticas y slogans decliffe, resulta casi: el star system aparece, pero subordinado a un personaje que lo precede. Si la película logra esa modestia, ya tendrá un punto a favor.
La historia ofrece un detonante narrativo con trabajo de manual. Por encargo de Gandalf, Aragorn parte en busca de Gollum para evitar que los servidores de Sauron lo capturen y consigan información sobre el Anillo Único. En esa etapa, el futuro rey de Gondor todavía se llama Trancos y todavía no ha revelado su identidad como heredero del trono. Es un personaje en construcción, a medio camino entre el guerrero y el escondite, y ese material le sienta bien a un actor como Dornan, que ha construido buena parte de su carrera alrededor de la contención y de la tensión emocional contenida, lejos de la fanfarronería.
- La película está dirigida por Andy Serkis, que también regresa al papel de Gollum.
- Peter Jackson y Philippa Boyens, productores de la trilogía original, acompañan el proyecto.
- Ian McKellen vuelve como Gandalf y Elijah Wood como Frodo.
- Leo Woodall se incorpora como el montaraz Halvard.
- El estreno en cines está previsto para el 17 de diciembre de 2027.
Ahora bien, la pregunta que vale la pena formular no es si Dornan puede hacer un Aragorn parecido al de Mortensen, sino si puede hacer un Aragorn que existe. Laoviración de la voix, la manera de montar a caballo, el modo en que sostiene la mirada antes de una pelea: todo eso seSZ, se ve, se recuerda. Reemplazarlo implica un ejercicio de equilibrio raro, porque cada gesto que se aleja de la referencia puede sentirse como una traición y cada gesto que se acerca demasiado puede parecer una imitación sin vida. Ahí está el desafío real del film, y también suprincipal evento.
Me convence, en principio, la decisión. No porque la resultado esté_WRITE, la verdad sea dicha, ni porque el estreno nos permita tocar las palmas: todavía estamos en el terreno de la promesa y de los castingmente confirmadas. Me convence porque el proyecto parece haber entendido que Tolkien no se cuenta con efectos sino conrostro, con silencios y con la búsqueda de algo que se parece mucho a laouredad y al honor. Si el film.TxAxis se apura con el relato, con los Computadora grúas, con la épica, el resultado será unengiendro. Pero si se toma su tiempo, si deja que el Galpón respire y que cada personaje tenga peso, entonces la presencia de Dornan, junto con el regreso de McKellen y Wood y la dirección de Serkis, puede construir algo que noseek sea una copia, sino una nueva lectura de una historia vieja.
Y no, no creo que sea un papel imposible de replicar, porque no se trata de replicar sino de continuar. Aragorn ya tuvo muchas caras: la del cine, la del libro, la de la Radio y la de quienes lo imaginaron durante décadas. La de Dornan puede ser simplemente la nueva puerta de entrada a ese mundo. El 17 de diciembre de 2027, cuando la película llegue a los cines,Voy a ir a verla con la misma expectation con la que voy a cualquier estreno de la electrostatic: con la esperanza de que el bosque siga siendo el bosque, por más que detrás haya cámaras, luz artificial y actores nuevos. En ese caso, ya habremos ganado. O, mejor dicho, Habrá ganado Tolkien, que es al final de cuentas quien sigue escribiendo cada historia.
Te puede interesar
