El Fideo lo dio vuelta en la nieve y Central se va al descanso arriba en Santiago
Di María apareció dos veces para revertir el 1-0 de Estudiantes y dejó al Canalla 2-1 al cierre del primer tiempo de la Supercopa Internacional. Las lesiones complicaron al Pincha y el VAR le dio una mano al rosarino.
Mirá, te lo digo de una: hacía un frío de esos que te calan hasta la decisión de salir a la calle, y en Santiago del Estero el viento no era un detalle, era casi un jugador más. Con ese escenario de película de terror, Rosario Central se fue al vestuario ganando 2-1 frente a Estudiantes en la final de la Supercopa Internacional. Y no fue magia, fue Ángel Di María, otra vez.
El Fideo, en modo kiosquero del barrio
El Fideo se mandó dos goles que en el barrio se festejan con un grito y un termo. Primero clavó un tiro libre desde la puerta del área, con esa comba que le sale como a pocos, dejando a Muslera mirando el cielo como quien busca el colectivo. Y después, a los 52 del primero, se hizo cargo del penal que el VAR le otorgó tras un contacto entre Palacios y Copetti. Darío Herrera fue a chequearla y volvió con el regalo bajo el brazo. Baliño, que estaba en el VAR, fue el cómplice silencioso de la historia.
Estudiantes había arrancado mejor. En su primera llegada, Tobio Burgos desbordó por la derecha, Carrillo bajó la pelota como pidiendo Perdón y Alexis Castro la empujó para poner el 1-0 parcial. Parecía una noche tranquila para el Pincha. Pero el partido es largo, sobre todo cuando se te empiezan a caer los jugadores como si fueran estantes en una mudanza.
Lesiones, cambios y un Pincha en el horno
Porque Estudiantes no pudo terminar el primer tiempo como pretendía. Gabriel Neves se cayó feo, se golpeó la muñeca izquierda y se fue directo a una clínica en ambulancia. Entró Elías para reemplazarlo, pero el pobre tampoco pudo terminar: se le trabó la pierna izquierda intentando frenar a Gaspar Duarte, se ganó la amarilla y terminó afuera. Entró Fabricio Pérez. Dos cambios forzados en 45 minutos. Como armar un sándwich y que se te caiga el pan dos veces.
- A los 7 del segundo tiempo, Estudiantes abrió el marcador con gol de Alexis Castro tras asistencia de Carrillo.
- A los 39, Di María igualó con un tiro libre impecable que dejó sin chances a Muslera.
- A los 52 (con tiempo adicionado), el VAR sancionó penal por un contacto entre Palacios y Copetti, y Di María lo cambió por gol.
- Estudiantes perdió por lesión a Neves (derivado a una clínica) y a Elías (quien había ingresado por el propio Neves).
- El complemento se jugaba con la final abierta y un Pincha condicionado por las bajas y las amarillas.
El segundo tiempo empezaba con Central 2-1 arriba, un parcial que pesa más que una bolsa de plomo en una mudanza. Pero claro, esto es fútbol y acá lo que se gana en 90 minutos se puede perder en diez. Estudiantes ya había demostrado que sabe morder, y el Pincha tiene esa costumbre de no entregarse nunca. La pregunta flotando en el aire frío de Santiago era una sola: aguanta Central la diferencia, o el Pincha le mete el diente otra vez? Veremos.
