En el pozo: las expensas porteñas se desataron y ya se llevan casi 380.000 pesos al mes
Un relevamiento sobre 17.000 consorcios de la Ciudad de Buenos Aires muestra que el gasto común saltó 4,9% en septiembre, más del doble que la inflación oficial, y que la mora sigue sin ceder en uno de cada seis departamentos. Mientras tanto, en el conurbano y en Córdoba los valores quedaron muy lejos de esos números.
A las familias que viven en propiedad horizontal en la Ciudad de Buenos Aires les llegó, otra vez, la cuenta más cara del mes. No la del supermercado, ni la del colectivo, ni la de la garrafa: la del consorcio. El gasto común promedio de septiembre se plantó en 379.774 pesos, 17.615 pesos por encima de agosto, cuando el promedio había cerrado en 362.159 pesos. De un plumazo, 4,9%. En el mismo mes, el INDEC midió una inflación general del 1,9%. Es decir, las expensas porteñas corrrieron más del doble que los precios, y otra vez quedó en evidencia que el salario, la nafta y los alimentos no son los únicos que se desbordan: también lo hace la cuenta que se paga religiosamente, mes a mes, en la administración del edificio.
El dato surge de un relevamiento sobre 17.000 consorcios porteños, una base lo suficientemente amplia como para sacar conclusiones serias sobre cómo se está moviendo el gasto común en la Ciudad. El número de septiembre duele por donde se lo mire. Son casi 380.000 pesos que, en buena parte de los hogares de clase media que viven en departamentos, representan entre un 15% y un 25% del ingreso mensual disponible. Y duele más todavía si se compara con lo que se pagaba hace apenas un año: en septiembre de 2025, la expensa promedio era de 295.368 pesos. En doce meses, la factura subió 84.406 pesos nominales.
En las comparaciones de largo plazo, las expensas todavía corren detrás de la inflación
Ahora bien, hay un dato que parece contradecir el relato del ajuste y que conviene mirar con cuidado antes de festejarlo. Entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, las expensas acumularon un alza del 28,6%, mientras que la inflación interanual que midió el INDEC fue del 33,4%. Así leído, el gasto común habría subido cinco puntos porcentuales por debajo del índice general de precios. Es la misma lógica que aplica el Gobierno nacional cada vez que necesita mostrar que el ajuste pasó, pero que en el bolsillo se siente al revés: lo que importa no es la foto corrida de doce meses, sino el golpe mensual. Y el golpe mensual de septiembre fue de los más duros del año.
Dónde se van los 380.000 pesos de la expensa
- Sueldos del personal: concentran el 31% del total. De cada 100 pesos que se pagan de expensas, 31 van a salarios de porteros, encargados, ayudantes y personal de limpieza.
- Gastos operativos y de mantenimiento: 28% del total. Ascensores, bombas de agua, reparaciones menores, filtros, cámaras de seguridad, arreglos eléctricos y de plomería.
- Servicios públicos: 16%. Luz, gas y agua de áreas comunes, que vienen sufriendo fuertes subas tarifarias desde la salida de los subsidios.
- Gastos administrativos, bancarios e impositivos: 13%. Honorarios de la administración, gastos bancarios, sellados, tasas y aportes obligatorios.
- Obras o mantenimiento extraordinario: 10% restante. Pintura de fachada, reparación de terraza, cambio de caldera, impermeabilización: todo lo que se paga con un fondo específico o se prorratea entre los dueños.
La composición cambia según el tamaño del edificio, y eso vale la pena tenerlo claro. En los consorcios chicos, de hasta 50 unidades funcionales, el peso de los sueldos sobre el total es mayor: el portero o encargado vive o trabaja en el edificio y su salario se reparte entre pocas familias. En los consorcios grandes, de más de 200 unidades, esa proporción cae y ganan terreno los gastos operativos y de mantenimiento, empujados por los servicios de limpieza, seguridad privada y conservación de espacios comunes. Los gastos administrativos, en cambio, se diluyen: los honorarios fijos de la administración, los seguros y los sellados se reparten entre más unidades y pesan menos en cada bolsillo.
El dato más preocupante, en todo caso, es el de la morosidad. El 15% de las unidades funcionales de la Ciudad de Buenos Aires registra deuda por expensas, un porcentaje que se mantuvo estable durante todo 2026. Es uno de cada seis departamentos. Cuando la deuda se estira, las administraciones primero mandan recordatorios y notificaciones de vencimiento, después buscan acordar planes de pago, y recién en último término recurren a la Justicia, según explicó Albano Laiuppa, director de ConsorcioAbierto. La secuencia es conocida: primero la advertencia, después la negociación, después el abogado. Y mientras tanto, los que pagan al día subsidian a los que no pagan.
Provincia de Buenos Aires y Córdoba: otra película
En el conurbano y en el interior la película cambia, pero no tanto como uno esperaría. En la provincia de Buenos Aires, la expensa promedio de septiembre fue de 184.214 pesos, con una suba mensual del 0,9% y un incremento interanual del 28,3%. En Córdoba el promedio llegó a 152.100 pesos. Son cifras claramente más bajas que las porteñas, pero con subas mensuales también por encima de la inflación del 1,9% que midió el INDEC para el resto de los bienes y servicios. La diferencia es el punto de partida: en la Ciudad se paga el doble que en el conurbano y casi dos veces y media más que en la capital cordobesa, aunque los servicios sean, en muchos casos, los mismos.
Cuando uno mira el detalle, lo que ve es que los sueldos pesan cada vez más, que los servicios públicos no paran de subir, que las obras se postergan hasta que revientan, y que la mora no afloja. Es la misma lógica que se repite en la macro: el ajuste lo terminan pagando los mismos. La promesa oficial de que la inflación se aplana y los salarios le empiezan a ganar, por ahora, no llega a la liquidación del consorcio. Y mientras el INDEC siga midiendo 1,9% mensual y las expensas sigan subiendo casi 5%, en las reuniones de consorcio va a seguir volando más la bronca que la espuma de las pizzas. Gobierno: la próxima vez que salgan a hablar de la inflación en cámara, pasen primero por la administración de un edificio de Almagro, de Caballito o de Villa Urquiza.
