Italia se comió el invicto y casi se lleva un souvenir: cayó 55-52 con Estados Unidos en un final caliente
Las azzurras jugaron de igual a igual ante las norteamericanas en Berlín, pero un cierre polémico y la expulsión de Zandalasini les arrebataron la ilusión del batacazo. Igual, ya están en octavos.
Dicen que en Berlín el viento te corta la cara en pleno septiembre. Y vaya si le cortó la cara a Italia este jueves: 55-52, derrota ante Estados Unidos en el Mundial Femenino, y un final que dejó más preguntas que respuestas. Las chicas de Capobianco le plantaron el Lada en la ruta a las yanquis y casi las dejan a pie.
El partido fue palo y palo durante los cuarenta minutos. Las italianas, con esa mezcla de carácter y muñeca que las caracteriza, se negaron a ser invitadas de piedra en su propio grupo. Pero el tramo final llegó con condimentos extras: decisiones arbitrales que encendieron al banco europeo y desataron la tormenta.
Zandalasini, del grito a la mea culpa en cámara
La Capitana, porque Cecilia Zandalasini ya se ganó ese apodo a fuerza de jerarquía, fue la gran protagonista involuntaria de la noche. En la última jugada recibió un golpe en el rostro y reaccionó con una furia que recorrió el mundo del básquet. Después, con la sangre ya en el ojo y el corazón todavía acelerado, pidió perdón en público.
“No debía reaccionar así, me equivoqué. Ya me da vergüenza.”Cecilia Zandalasini, capitana de Italia
En la conferencia de prensa insistió con la autocrítica: Había muchas emociones, pero debería haber sabido contenerlas mejor. Me disculpo con los árbitros. Palabras de una jugadora que sabe que el enojo le jugó una mala pasada, aunque el contexto invitara a explotar.
Petrucci, ironía fina y pecho inflado
El presidente de la federación italiana, Gianni Petrucci, no se guardó nada. Con esa verborragia que lo caracteriza, tiró una ironía que sonó a cachetada con guante de seda: árbitros tan buenos que merecen arbitrar la final. Y de inmediato cambió el chip: Estoy orgulloso de estas chicas. Capobianco, en tanto, eligió el silencio táctico y se fue sin declaraciones sobre el tema. Cada uno con su librito.
- Italia ya tiene pasaje a octavos de final confirmado.
- Próximo compromiso: ante China, por el segundo puesto de la zona.
- El equipo mostró competitividad ante un rival de elite durante todo el partido.
- Zandalasini asumió la responsabilidad pública por su reacción.
Y acá me quedo pensando: las chicas jugaron de igual a igual, dejaron a Estados Unidos contra las cuerdas y casi se vuelven a casa con el triunfo bajo el brazo. El resultado, con el diario del lunes, dirá si fue injusticia o simplemente una noche donde la vara se inclinó para el otro lado. Italia ya piensa en China, y el torneo recién empieza. Veremos.
