La cara joven y femenina del atraso: casi cuatro de cada diez deudoras de hasta 25 años ya no puede pagar
Un informe del Centro de Estudios de la Ciudad muestra que la morosidad financiera golpea con más fuerza a las mujeres más jóvenes del país, con picos de hasta 65% en municipios chicos de Buenos Aires y deudas promedio que rozan los 3,4 millones de pesos.
Lo que empieza a verse en las veredas de los bancos y en los resúmenes de tarjeta ya tiene números detrás, y esos números incomodan. A julio de 2025, de cada diez mujeres de hasta 25 años con deudas activas en el sistema financiero argentino, casi cuatro están en mora: la tasa alcanza el 38,25%, más del doble del promedio general, que se ubica en 17,94%. El dato pertenece al Mapa de la Deuda que elabora el Centro de Estudios de la Ciudad y vuelve a poner en el centro del debate a un grupo etario que, en los papeles, debería ser el más dinámico del crédito.
El universo bajo análisis es grande: son 784.172 mujeres de hasta 25 años con deudas registradas, de las cuales 311.087 acumulan atrasos en sus pagos. La deuda promedio del total del grupo trepa a $1.020.000, pero entre quienes ya no pueden cumplir cae a $987.660. La lectura es incómoda: las deudas más chicas son, precisamente, las más difíciles de sostener. Es decir, no es un problema de grandes préstamos o hipotecarios, sino de cuotas cotidianas que empiezan a hacer ruido.
El mapa provincial: dónde la mora se desborda
- San Luis: 46,35%, el techo nacional del segmento.
- Chaco: 43,73%.
- Catamarca: 42,83%.
- San Juan: 42,29%.
- La Rioja y Corrientes: 41,94% cada una.
- Santa Cruz: 41,67%.
- Provincia de Buenos Aires: 40,47%.
- Chubut: 39,95%.
- Neuquén: 30,03%, el piso del país.
- La Pampa: 31,65%.
Los hombres de la misma franja etaria muestran una situación parecida pero algo más aliviada: su tasa de morosidad nacional llega a 37,1%, apenas un punto por debajo de la de las mujeres. En las edades superiores los porcentajes caen de manera marcada, lo que confirma que el problema se concentra en los más jóvenes, justo en el sector donde el acceso al crédito suele ser más laxo y donde el primer empleo formal todavía es una cuenta pendiente.
Buenos Aires, distrito por distrito: la foto más cruda
Dentro de la provincia de Buenos Aires aparecen picos que parecen de otra categoría. Pila lidera con 65,18%, seguida por General Lavalle (63,53%) y Castelli (62,06%). Se trata en general de municipios chicos, donde unos pocos casos bastan para inflar el porcentaje, y eso hay que decirlo para no engañar al lector. Pero el dato que sí duele es el monto de la deuda: en Pila, la deuda promedio del segmento llega a $1.750.000, casi el doble del promedio nacional del grupo. En Castelli, directamente, la deuda en mora promedio trepa a $3.380.000.
En el agregado, la deuda en mora de las 311.087 mujeres de hasta 25 años suma $307.248 millones. Es un número grande, pero representa apenas el 1,78% de la mora total del sistema, que en julio alcanzó los $17,23 billones. El segmento tiene alta incidencia relativa, sí, pero bajo peso en el total: es una alarma que suena fuerte dentro de un cuarto chico, todavía sin capacidad de mover el resultado general del sistema financiero.
Mientras tanto, en las oficinas centrales de los bancos y en los escritorios del Banco Central siguen mirando los agregados, y los agregados, otra vez, los dejan dormir tranquilos. Acá lo que falta es una política seria de educación financiera, de primer empleo y de protección de consumidora joven; mientras eso no exista, vamos a seguir viendo cómo María, Josefina o Camila, laburantes y estudiantes, se convierten en la primera línea de una morosidad que el sistema prefiere no mirar. Gobierno, deje de mirar los promedios: la crisis ya tiene nombre, apellido y código postal.
