La noche que los pibes argentinos se adueñaron de Europa
Prestianni brilló con dos asistencias en la goleada de Benfica, Hezze le dio el triunfo a Olympiacos en Marsella y Equi Fernández fue titular en la paliza de Leverkusen. Salah sigue haciendo historia y Raspadori se lesionó en el penal.
Dicen que en Europa hace frío y que la nieve no perdona a nadie. Mirá, debe ser cierto, porque los pibes argentinos que pisan el Viejo Continente la están rompiendo como si acá fuera verano. La segunda fecha de la Europa League y el arranque de la Conference League dejaron una cosecha goles y nombres propios con acento porteño, chaqueño o de donde sea que hayan salido estos fenómenos.
Prestianni, el dueño de la derecha en Benfica
Gianluca Prestianni, ese zurdo que parece un estilete disfrazado de chico, completó los 90 minutos en la goleada 4-1 de Benfica sobre Celtic y se mandó dos asistencias de manual. El primer envío fue un centro venenoso que Alexander Bah clavó de volea, y el segundo fue una guinda perfecta para que Jhon Durán, que ya había abierto el partido de penal a los cinco minutos, sellara su doblete. Pavlidis cerró la cuenta sobre el final, pero la foto del partido tiene la firma del pibe argentino.
Hezze, el cabezazo que enmudeció Marsella
En la Conference, Santiago Hezze viajó a Francia y volvió con una victoria bajo el brazo. El mediocampista de 24 años, que dejó Huracán en 2023 y ya es amo y señor del mediocampo en Olympiacos, convirtió de cabeza el único gol del partido a los 42 minutos. Fue tras una combinación de córner con Chiquinho, una pared corta y un centro medido que el argentino mandó a guardar con la frente. En el estadio de Olympique de Marsella, nada menos. Veremos cuántos más le duran los rivales cuando se enoje de verdad.
Leverkusen pasó la aplanadora y Juventus la sacó en el descuento
Equi Fernández fue titular en la paliza 4-0 de Bayer Leverkusen sobre Lech Poznan, en una noche donde los alemanes demostraron que lo de la temporada pasada no fue casualidad. Mientras tanto, Nicolás González entró en el segundo tiempo de Juventus, que estaba abajo 1-0 en su visita a Celta de Vigo y la dio vuelta con un cabezazo de Randal Kolo Muani a los 92 minutos. Dos goles en tiempo adicionado, como diría mi vieja: a último momento y con el corazón en la mano.
Raspadori, el penal que terminó en pesadilla
En Atalanta, la noche tuvo un final amargo para Giacomo Raspadori. El italiano ejecutó un penal con precisión para poner el 2-0 parcial ante Pafos, pero en el momento del remate se lesionó la pierna derecha y tuvo que ser reemplazado sin poder festejar. Una de esas cosas que te pasan cuando la pelota es más rápida que la suerte. Antes, Eljif Elmas había abierto el marcador a los 45 segundos y Gianluca Scamacca había establecido el 3-0 antes del descanso. Final 3-1, pero con gusto a poco para el delantero.
Salah, el faraón que no para de sumar
En Finlandia, donde el frío te congela hasta los pensamientos, Trabzonspor se impuso 4-2 sobre KuPS y Mohamed Salah volvió a hacer de las suyas. Asistió en el primer gol y marcó el segundo con un remate colocado que ya es clásico en su repertorio. Con esa conquista, el egipcio llegó a 65 tantos en competencias UEFA y se metió como el duodécimo máximo anotador histórico en esas instancias. En el mismo partido, el capitán local Petteri Pennanen se mandó un gol olímpico que todavía debe estar dando vueltas por algún rincón de Kuopio.
Veremos qué nos depara la próxima fecha, pero lo cierto es que los argentinos están dejando la huella bien marcada en el fútbol europeo. Ya no son promesa, son presente. Y eso, en este oficio de hincha y cronista, es motivo más que suficiente para sonreír aunque afuera siga lloviendo.
