Li le rompió el invicto a Sabalenka en Wuhan y la tricampeona se vuelve a casa con las valijas llenas de nada
La estadounidense número 31 del mundo despachó a la primera preclasificada en tres sets y la dejó afuera del torneo que la bielorrusa había ganado tres veces. Décimo caída de la gira asiática para Aryna, que ya venía masticando polvo desde la semana pasada.
Arrancó el Wuhan Open y ya hay que sacudirse la modorra: afuera la dueña del patio. La estadounidense Ann Li, esa chica que uno suele confundir con la cajera del súper cuando aparece en el cuadro, le pintó la cara a Aryna Sabalenka en su propio estreno y la mandó a empacar maletas. Tres sets, dos horas y pico de tenis, y la número 31 del ranking firmando el papelón del año en China.
La bielorrusa llegaba como primera favorita y con la mochila cargada de pergaminos: campeona en 2018, 2019 y 2024. Es decir, se sentaba en el banco de Wuhan como en el sillón de su casa. Pero el sillón se le movió. Sabalenka arrancó firme, se llevó el primer set por 6-3 y todo indicaba que la historia iba a terminar rápido, como un café express antes del trabajo.
El partido se le escurrió entre las piernas
A partir del segundo parcial, Li ajustó el plan. Menos pelota larga, más presión con el saque, más agresividad en la devolución. La bielorrusa sintió el golpe y cedió el set por 4-6. Ahí nomás, en la cara. Como cuando uno va al kiosco por una golosina y termina pagando con tarjeta de débito el resto del mes.
El tercer set fue punto a punto, de esos que te hacen comer las uñas hasta el codo. Se definió en el tie-break, con Li arriba 6-3 y tres chances para liquidarlo. Sabalenka, que tiene más orgullo que calendario, levantó dos. Achicó a 6-5. Pero a la tercera no hubo milagro: la estadounidense cerró el 7-5 definitivo y se desató el delirio, o por lo menos un suspiro de alivio bien grande.
Lo que viene para Li y lo que se viene para Aryna
Li, que había entrado a este cruce tras el retiro de la colombiana Camila Osorio en la ronda previa, ya tiene rival en octavos: la que gane entre la indonesia Janice Tjen y la ucraniana Daria Snigur. O sea, le tocó el premio consuelo del sorteo y lo está aprovechando como quien encuentra un cupón de descuento en el cajón de la cocina.
Para Sabalenka, el golpe es doble. Primero porque pierde puntos pesados en el ranking. Segundo porque se le acumulan las frustraciones en Asia, justo cuando el circuito gira por la zona donde más cómoda se la veía. Ni la nieve ni el viento del Yangtsé la ayudaron esta vez.
¿Puede Li sostener este nivel y colarse entre las ocho mejores de Wuhan, o fue flor de un día ante una Sabalenka con la cabeza en otro lado? ¿Le llega a la bielorrusa para el Final 8 de fin de año o se le sigue oscureciendo el cuadro? Lo único seguro es que hoy, en Wuhan, el tenis femenino volvió a recordar que el ranking es apenas una foto y la cancha, siempre, otra cosa. Veremos.
