Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Treinta kilómetros de cornisas y agua tapando pozos: lo que hay que saber antes de meterse en la Ruta 40 entre Junín y Zapala

El tramo neuquino de la Ruta 40 viene acumulando un deterioro severo que las últimas lluvias empeoraron. Qué precauciones tomar antes de salir y por qué varios viajeros ya evalúan no volver a hacerlo en auto.

Por Griselda MuñozSociedad y vida · · hace 5 d
Treinta kilómetros de cornisas y agua tapando pozos: lo que hay que saber antes de meterse en la Ruta 40 entre Junín y Zapala

Acomodate en la silla de la cocina con el mate listo porque esta nota pide pausa. Soy Griselda Muñoz, de Sociedad y vida, y arranco contándote que tengo una conocida acá en la cuenca, Sandra, 52 años, que el verano pasado me dijo algo que se me quedó grabado: "Gri, antes uno agarraba la Ruta 40 como quien sale a la esquina; hoy te subís y rezás". Sandra vive en Junín de los Andes, la mete hasta Zapala cada vez que tiene que hacer un trámite y conoce cada curva, pero hace rato que no la pasa bien. Lo que ella cuenta se repite en las sobremesas de toda la zona, y por eso vale la pena repasarlo con tiempo para quien tenga un viaje planeado.

Lo concreto es así, sin adornos: el tramo de la Ruta Nacional 40 que une Junín de los Andes con Zapala, en la provincia de Neuquén, arrastra unos 30 kilómetros de calzada en muy mal estado. Los pozos son grandes, están en cantidad y se distribuyen de manera que esquivarlos a velocidad normal resulta prácticamente imposible. Varios son tan anchos que ocuparse a un costado implica meterse en la banquina, con el riesgo extra que eso significa.

Un deterioro que no es nuevo y que el agua empeoró

El problema no empezó ayer. Quienes transitan ese corredor de forma habitual coinciden en que la calzada viene así desde hace rato y que las lluvias recientes terminaron de complicar el panorama. El agua acumulada adentro de cada pozo cumple un efecto engañoso: tapa la profundidad real del bache y vuelve el golpe más brusco y más inesperado para la suspensión, para los amortiguadores y, sobre todo, para las cubiertas. Cuando uno cree que es un charco chico, termina siendo un pozo de los que hacen ruido metálico abajo del auto.

Los viajeros que usan la ruta reportan haber vuelto a casa con cubiertas reventadas y con roturas mecánicas varias. Eso fue lo que me repitió Sandra mientras revolvía el café en su cocina, con la misma tranquilidad con la que enumera la lista de la feria: cubiertas nuevas, una alineación hecha, y la decisión de postergar cualquier otro viaje largo en auto mientras la ruta siga en esas condiciones. Y esa sensación, esa de pensarlo dos veces antes de cargar el baúl, se repite entre varios vecinos de la zona, que mencionan además la Ruta Nacional 52 y la Ruta Nacional 51 como otros corredores con problemas parecidos.

  • Circular de día y a velocidad moderada, para ver los pozos con anticipación.
  • Llevar una cubierta de repuesto en buen estado y revisar la presión antes de salir.
  • Tener a mano el número de auxilio mecánico o grúa, especialmente en los tramos con poca señal.
  • Evitar maniobras bruscas al intentar esquivar: a veces es mejor reducir y pasar por el pozo.
  • Consultar el estado del tiempo y, si llovió fuerte en las últimas horas, repensar el horario de paso.

La Ruta 40 en Neuquén es un corredor muy transitado para llegar a destinos turísticos de la región, sobre todo en temporada estival, cuando la circulación crece y la calzada queda exigida. Esa combinación de más tráfico sobre una superficie ya golpeada es, para nosotros los que conocemos la zona, el escenario menos deseable. Por eso, antes de armar el viaje, conviene tomarse un rato, llamar a algún conocido en Junín o en Zapala, y preguntar cómo está la ruta hoy: cambia de una semana a la otra.

“Antes uno agarraba la Ruta 40 como quien sale a la esquina; hoy te subís y rezás.”Sandra, vecina de Junín de los Andes, 52 años

Te dejo la misma invitación que me hizo Sandra antes de que me fuera de su cocina, con el mate ya lavado y el termo apoyado en la mesa: si ya recorriste ese tramo o tenés un viaje planeado por la zona, contanos tu experiencia en los comentarios. Acá en la cuenca nos pasamos datos de rutas como otros pasan recetas, y un comentario a tiempo puede ahorrarle una cubierta reventada a más de uno. Nosotros seguimos leyendo.

GM
Griselda MuñozSociedad y vida

Te puede interesar