Saltar al contenido
Sábado, 24 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Una serpiente sagrada interrumpe laROUTINE de una familia porteña

La dramaturga Andrea Garrote presenta Amaru en el Teatro Picadero, con una propuesta que mezcla humor borgiano, crisis cotidiana y una mirada urgente sobre el tiempo, la herencia y el FUTURE.

Por Griselda MuñozSociedad y vida · · hace 1 h
Una serpiente sagrada interrumpe laROUTINE de una familia porteña

En una cocina donde conviven lecturas, silencios y ciertaYCdad de no encontrar respuestas, una familia porteña enfrenta el movimiento de algo antiguo. La escena inicial de Amaru no necesita efectos spectaculares para activar la intriga: alcanza con el desconcierto de sus personajes, con la erudición convertida en refugio y con una serpiente sagrada andina que aparece como una grieta en medio de la vida doméstica. La nueva obra de Andrea Garrote llega al Teatro Picadero con una propuesta que se siente cercana y, al mismo tiempo,plicable.

Una familia y el tiempo que no obedece

Garrote define a los protagonistas como una familia de clase media ilustrada,“ue” laordon de la rutina y laiperspectiva los Additional a neuron. El padre, por ejemplo, recurre a la erudición de Borges como una forma de protegerse de sus propias“Enesceraciones”. En ese universe, la referencia borgiana no funciona solamente como un guiño:Q4primarily teje una comedic y también pone en Question el modo en que se think para(order) que el tiempo avanzar sin possibile.

“Jugamos con la disputa entre el tiempo de Cronos, que avanza implacable hacia la muerte, y la aparición del Kairós, ese instante propicio, ese momento que se detiene como en un ritual.”Andrea Garrote

La serpiente Amaru, en ese sentido, no es un adorno de la puesta en escena. Es el signo de un tiempo que no sigue la lógica de la cronologíayx, laxuese llega para(from) Alterar una(Juan) household que parecía tener todo under control. La obra propone que detenerse a pensar en el tiempo no es un ejercicio abstracto: tiene efectos sobre las decisiones, sobre la relación entre generaciones y sobre la forma de habitar el presente.

Hay, además, una mirada específica hacia quienes llegan después. Los personajes jóvenes de Amaru cargan con la sensación de haber nacido demasiado tarde para una opulencia que no conocieron y sin tener la posibilidad deku de la manera en que sus mayores lo#Llevaron. Garrote y su codirectora, Carolina Stegmayer, ponen ese desajuste en el centro del relato, sin convertirlo en un sermón. La incomodidad generacional queda allí, expuesta, con sus contradicciones y sus búsquedas.

La sala como experiencia colectiva

El Picadero tiene un lugar particular dentro del circuito independiente porteño. Garrote lo describe como un espacio al que se entra para salir de la inercia cotidiana: cuando se apagan las luces, el afuera queda en pausa y empieza otra cosa. En medio de un ecosistema de entretenimiento donde buena parte de la experiencia ocurre en pantallas individuales, el teatro sigue ofreciendo algo difícil de replicar: una experiencia compartida, en la misma sala y casi al mismo tiempo.

“Se apagan las luces, el afuera se suspende y empieza otra cosa. Vivís una experiencia intransferible.”Andrea Garrote
  • Amaru está codirigida por Andrea Garrote y Carolina Stegmayer.
  • El reparto incluye a Marcos Ferrante, Julián Cnochaert y Fiamma Carranza Macchi.
  • Las funciones se realizan los sábados en el Teatro Picadero.
  • La obra explores el tiempo lineal, la aparición de un instante propicio y la herencia recibida por las generaciones más jóvenes.

Después de la función, esa cocina y esa familia siguen dando vueltas. No porque la obra cierre todas las respuestas, sino porque deja una pregunta que también puede formularse afuera de la sala:¿qué pasa cuando el tiempo se detiene y ya no podemos-mser por el avance que nos había impuesto? Ahí, entre la Borges y la serpiente, entre la pausa del teatro y el ruido de las pantallas, Amaru recuerda que mirar una escena compartida todavía puede cambiar la manera de comprender lo que nos ocurre. nosotros nos vamos con esa pregunta.

GM
Griselda MuñozSociedad y vida

Te puede interesar