Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Monstruo llega a Netflix con el caso Lizzie Borden: Ella Beatty se anima a una de las historias más turbias del siglo XIX

La nueva entrega de la antología de Ryan Murphy se quedó con el podio de lo más visto en sesenta países, aunque su debut en visualizaciones fue el más bajo de las cuatro temporadas

Por Ramón VeraCultura y espectáculos · · hace 23 d
Monstruo llega a Netflix con el caso Lizzie Borden: Ella Beatty se anima a una de las historias más turbias del siglo XIX

Yo la venía siguiendo de cerca porque, claro, cada vez que Ryan Murphy e Ian Brennan abren un nuevo capítulo de su antología Monstruo la conversación se prende fuego en redes, en grupos de WhatsApp y en la clásica sobremesa de los bares del centro, y esta vez no fue la excepción: la historia de Lizzie Borden, esa mujer de Massachusetts que en 1892 fue acusada de matar a su padre y a su madrastra a hachazos, aterrizó en Netflix con Ella Beatty como protagonista absoluta, y la plataforma ya confirmó que se subió a lo más alto del ranking en sesenta países, un número que suena enorme hasta que uno lo cruza con los datos de las temporadas anteriores y se da cuenta de que, paradoja mediante, terminó siendo el debut más bajo de toda la saga.

She’s So High

Antes de meternos en los números y en la espuma que levantó la crítica, vale la pena parar la pelota y describir la sala, como me enseñaron los que saben: estamos frente a una miniserie de ocho episodios, con ritmo de telefilm largo, producida dentro de la franquicia que arrancó con Jeffrey Dahmer y siguió con los hermanos Menéndez y con Ed Gein, y que ahora se anima a un caso del siglo XIX, lo cual ya de entrada es un cambio de aire porque hasta acá Murphy se había movido en el siglo XX con asesinos seriales bastante norteamericanos y bastante mediáticos, y Lizzie Borden es otra cosa: es una historia de pueblo chico, de familia adinerada, de hijas solteronas, de iglesia metodista los domingos y de un hacha guardada en el galpón del fondo, esa imagen rural y casi bíblica que la serie trabaja con una lente muy puesta en la textura, en los vestidos, en los platos de comida y en el silencio incómodo de una casa donde algo se rompió para siempre.

Papa Was a Rolling Stone

La protagonista de esta vuelta de tuerca es Ella Beatty, hija de los actores Warren Beatty y Annette Bening, a quien el público argentino empezó a ubicar gracias a títulos como Feud y Am I OK?, y que acá se carga al hombro un personaje complicado, porque Lizzie Borden no es un monstruo de feria al estilo Dahmer ni un sociópata con delantal de Gein, sino una mujer sospechada, juzgada y absuelta en un juicio que fue sensación en su época y que la convirtió en una especie de celebrity criminal antes de que esa categoría existiera, y a mí, te soy honesto, eso es lo que más me atrapa de la propuesta: la ambigüedad, la duda, el lugar incómodo de no saber si estamos frente a una víctima de su propia familia o frente a una asesina que se salió con la suya, tensión que la serie aprovecha capítulo a capítulo y que Beatty sostiene con una mirada contenida, casi de convento, que a mí me terminó Remontando a los mejores retratos femeninos del cine de época.

  • Ocho episodios disponibles en Netflix, con producción de Ryan Murphy e Ian Brennan.
  • Debut de 12,1 millones de visualizaciones, primero en 60 países según datos de la plataforma.
  • La temporada sobre Jeffrey Dahmer había arrancado con 22 millones; la de los Menéndez con 12,3 millones y la de Ed Gein con 12,2 millones.
  • Rotten Tomatoes le asigna un 42 por ciento de críticas positivas, la segunda marca más baja de la antología.

Knockin’ on Heaven’s Door

Ahora bien, pongamos los números sobre la mesa con la misma crudeza con la que uno lee un resultado deportivo, porque el debut de 12,1 millones de visualizaciones suena a festejo hasta que uno lo compara con las tres entregas anteriores: Dahmer había empezado con 22 millones en 2022, la de los Menéndez registró 12,3 millones en 2024 y la de Ed Gein obtuvo 12,2 millones, así que la historia de Lizzie Borden se quedó con el debut más bajo de la saga, aunque la diferencia con las dos últimas es de apenas unas décimas, lo que habla más de una meseta en el interés del público que de un fracaso, y más cuando vemos que en sesenta países se subió al primer puesto del ranking, un dato que muestra que la franquicia todavía mueve audiencias globales pero que, también, empieza a necesitar un golpe de efecto para no quedar repetida, algo que en lo personal creo que tarde o temprano va a pasar porque Murphy ya demostró que sabe reinventarse cuando el escenario se lo pide.

A mí, lo confieso, me deja pensando esa combinación rara de números: por un lado, un arranque popular, masivo, con podio en decenas de países; por el otro, la crítica picante, porque Rotten Tomatoes le da apenas un 42 por ciento de reseñas positivas, lo que la deja como la segunda entrega peor valorada de la saga después de Ed Gein, y esa brecha entre audiencia y crítica es la que a mí más me interesa discutir en la sobremesa, porque mientras el público se sienta atraído por el morbo del hacha, por el juicio y por el apellido Beatty, los especialistas parecen pedirle a la serie algo que claramente no les termina de dar, y esa tensión es la que vuelve a Monstruo un tema de conversación y no un simple producto de catálogo.

Where to Go from Here

Si te picó la curiosidad y querés formarte tu propia opinión antes de leer la mía, la serie completa ya está disponible en Netflix, son ocho episodios pensados para maratón de un fin de semana, ideal para un sábado a la tarde con café de por medio o para una noche de domingo en el sillón, y te diría que arranque por los primeros dos capítulos, que son los que plantan la familia, la casa y esa incomodidad de pueblo chico que después estalla, y a partir de ahí decime vos si te parece una gran serie, un fracaso tibio o esa rara avis que incomoda justamente porque no te deja decidir si su protagonista fue víctima o victimaria, que en definitiva es la pregunta que sobrevuela toda la historia de Lizzie Borden desde 1892 hasta hoy.

RV
Ramón VeraCultura y espectáculos

Te puede interesar