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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Movilidad previsional de octubre: cuánto cobrarán jubilados, pensionados y titulares de asignaciones tras el ajuste del 1,66%

La suba, equivalente a la inflación de agosto, lleva el haber mínimo a $435.748 y el máximo a $2.932.174. El bono congelado desde marzo de 2024 recorta la mejora real para los beneficiarios de menores ingresos.

Por Paula SandovalEconomía y comercio · · hace 35 d
Movilidad previsional de octubre: cuánto cobrarán jubilados, pensionados y titulares de asignaciones tras el ajuste del 1,66%

Vamos a los números. El sistema previsional argentino aplicará en octubre un incremento del 1,66% sobre jubilaciones y pensiones del régimen general, en línea con la variación que registró el Índice de Precios al Consumidor en agosto, según los datos difundidos por el INDEC. La actualización corresponde a la fórmula de movilidad vigente y se hará efectiva en los haberes que se perciban a partir del próximo mes.

Con ese porcentaje, el haber mínimo del régimen general pasará a $435.748,51 en bruto. Al adicionarle el bono de refuerzo de $70.000 —que se mantiene congelado desde marzo de 2024— el ingreso total bruto ascenderá a $505.748,51. Tras descontar el aporte del 3% destinado al PAMI, el monto neto que percibirán los beneficiarios de la jubilación mínima quedará en $492.676,05. En el extremo opuesto, el haber máximo alcanzará $2.932.174,85 en bruto y $2.769.316,82 netos, una vez aplicada la retención correspondiente.

El bono sin actualizar y su impacto sobre los ingresos más bajos

El refuerzo de $70.000 cumplirá en octubre treinta y un meses consecutivos sin variación. Ese congelamiento explica por qué, para los aproximadamente 2,89 millones de beneficiarios que dependen del haber mínimo más el bono, el aumento efectivo será de apenas 1,42%, un porcentaje inferior al 1,66% del reajuste formal. La diferencia, aunque parezca marginal, se traduce en una pérdida de poder adquisitivo frente a un bono que dejó de actualizarse cuando la inflación todavía se ubicaba en niveles sensiblemente más altos.

Pensiones no contributivas y asignaciones familiares

El mismo porcentaje de movilidad alcanza a las pensiones no contributivas. La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), a la que se accede a los 65 años sin requisitos de aportes, quedará en $348.598,81; con el bono, el monto bruto ascenderá a $418.598,81 y el neto, una vez descontado el aporte al PAMI, se ubicará en $408.140,85. La pensión por invalidez laboral —equivalente al 70% del haber mínimo— será de $305.023,96 y, con el complemento, de $365.873,24 en mano.

  • Haber mínimo (régimen general): $435.748,51 bruto / $492.676,05 neto con bono
  • Haber máximo (régimen general): $2.932.174,85 bruto / $2.769.316,82 neto
  • PUAM: $348.598,81 bruto / $408.140,85 neto con bono
  • Pensión por invalidez laboral: $305.023,96 bruto / $365.873,24 neto con bono
  • AUH por menor de 18 años: $156.588
  • AUH por hijo con discapacidad: $509.863
  • Asignaciones familiares (tramos por hijo): $78.304 / $52.821 / $31.949 / $16.486
  • Tope familiar para asignaciones: $6.419.725 / tope individual: $3.209.862

La Asignación Universal por Hijo (AUH) también se reajusta con el mismo índice. El monto ascenderá a $156.588 mensuales por cada menor de 18 años y a $509.863 por hijo con discapacidad. Como ocurre desde su implementación, el 80% se perciben de forma mensual y el 20% restante se acumula para un pago anual, sujeto a la presentación del certificado de salud y escolaridad.

Para los empleados formales y los monotributistas, las asignaciones familiares quedarán distribuidas en cuatro tramos según el ingreso total del grupo familiar: $78.304, $52.821, $31.949 o $16.486 por cada hijo menor. El tope familiar para acceder a esas prestaciones será de $6.419.725, con un límite individual de $3.209.862.

Autónomos y base imponible previsional

La movilidad también reajusta los parámetros que utilizan los trabajadores autónomos y una franja de asalariados encuadrados en el régimen de aportes voluntarios para determinar sus contribuciones. El salario mínimo de referencia para aportes quedará en torno a los $146.760, mientras que el tope máximo alcanzará aproximadamente $4.769.631. Estos valores inciden en la base imponible sobre la cual se calculan los aportes personales y las contribuciones patronales.

En comparación con el año anterior, la diferencia es elocuente: en octubre de 2024 el haber mínimo había quedado en $314.320,82 con el bono, lo que implica que en doce meses el ingreso mínimo pasó de esa cifra a $492.676,05 netos, una suba nominal cercana al 56,8%, claramente por debajo de la inflación acumulada en ese período. Si la comparación se traslada al precio de un kilo de pan o de un litro de leche en Chile —referencia habitual para medir poder adquisitivo regional—, la pérdida de capacidad de compra del jubilado argentino frente al chileno se acentuó en los últimos doce meses, dado que en Chile las pensiones mínimas se indexan por ley con el IPC y el sueldo mínimo supera los 600 dólares, contra los aproximadamente 430 dólares a los que equivale la jubilación mínima argentina en el mercado paralelo.

La fecha clave para mirar será el próximo 1 de octubre, cuando la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) efectivice el pago del haber actualizado junto con el bono congelado. A partir de ese día también se actualizará la base de cálculo de los aportes previsionales de los autónomos y se acreditarán los nuevos montos de las asignaciones familiares y de la AUH. Será, en definitiva, el momento en que más de cinco millones de jubilados y pensionados perciban en sus cuentas el impacto de un ajuste que, en los papeles, luce equivalente a la inflación de agosto, pero que en la práctica llega menguado por un bono que ya cumplió treinta y un meses sin moverse.

PS
Paula SandovalEconomía y comercio

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