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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Noche de luna llena en el Salto del Agrio: la propuesta neuquina que mezcla telescopio, paisaje y relatos mapuches

Lan Kuyen, el emprendimiento de la guía Estela Calfio, organiza salidas de astroturismo en grupos reducidos por entornos naturales de Neuquén. La experiencia combina observación astronómica, interpretaciones culturales y un fuerte compromiso con el cuidado del ambiente.

Por Griselda MuñozSociedad y vida · · hace 15 d
Noche de luna llena en el Salto del Agrio: la propuesta neuquina que mezcla telescopio, paisaje y relatos mapuches

Acomodate la taza de café sobre la mesada, mirá por la ventana y pensá en esto: la noche neuquina guarda un cielo que muy pocos se animan a mirar de verdad, no de reojo, sino con tiempo, con telescopio, con alguien al lado que vaya señalando qué es cada cosa que aparece allá arriba. Acá en la cuenca del Agrio, en el sur de la provincia de Neuquén, hay una mujer que se propuso transformar esa mirada en una experiencia compartida: se llama Estela Calfio, guía de turismo y dueña de Lan Kuyen, un emprendimiento que organiza salidas de astroturismo en grupos reducidos por entornos naturales que, según nos cuenta ella misma, son tan frágiles como espectaculares.

La idea nació hace ya varios años y se fue consolidando hasta convertirse en una de las propuestas más originales de la región para quienes buscan algo distinto en un viaje a la provincia. Una de las salidas más convocantes es la que se realiza durante la luna llena en el Salto del Agrio, uno de los rincones más impactantes del paisaje neuquino, donde el agua cae con fuerza y el cielo se abre de una manera que difícilmente se olvide. La actividad combina interpretación astronómica, observación con instrumentos y relatos que vienen de lejos: desde la mitología griega hasta la cosmovisión mapuche, pasando por cómo cada cultura fue leyendo las mismas estrellas que hoy seguimos mirando nosotros.

Una experiencia que se hace con pocos

Las salidas no son masivas ni improvisadas. Se arman con grupos chicos, una decisión que Calfio vincula directamente con el cuidado de los ambientes que recorren. Para ella, y para nosotros que conversamos con ella esta semana, meter un micro de turistas en un lugar como el Salto del Agrio sería terminar con la magia del lugar en cuestión de meses. Por eso la propuesta es otra: pocos participantes, telescopio bien instalado, cielo limpio y el tiempo necesario para que cada uno pueda preguntar, observar y entender lo que está viendo. Su marido la acompaña en la logística y en el manejo de los instrumentos, lo que convierte la salida en un trabajo familiar de principio a fin.

Marta, una vecina de Villa Pehuenia que participó de una salida el verano pasado, me lo resumió con una frase que me quedó dando vueltas: "Vas a mirar la luna y terminás mirando tu propia cabeza". Tiene 52 años y dice que lo que más la impactó fue entender por qué los antiguos veían dioses en cada constelación y por qué nosotros, en la ciudad, hace años que dejamos de levantar la vista. Esa combinación de asombro y reflexión es, justamente, lo que Calfio busca despertar en cada grupo.

“Quiero que el visitante se lleve una experiencia significativa, que pueda reconocer después algún fenómeno o recuperar lo aprendido cuando vuelva a observar el cielo por su cuenta.”Estela Calfio, guía y fundadora de Lan Kuyen

Qué se observa y qué se cuenta

Durante las charlas, Calfio se encarga de las explicaciones astronómicas con un lenguaje llano, pensado para que cualquier persona pueda seguir el hilo sin necesidad de ser especialista. Entre los momentos que ella misma destaca aparecen los colores del atardecer sobre el cañón y el cinturón de Venus, ese fenómeno óptico que se ve cuando el sol ya se fue pero todavía queda luz en el horizonte, y que muy poca gente sabe nombrar. También se observan los planetas visibles según la época del año, cráteres lunares a través del telescopio y, cuando el cielo acompaña, alguna lluvia de meteoritos que cae justo en la fecha de la salida.

El relato cultural tiene un peso propio. La guía incorpora referencias de la cosmovisión mapuche para mostrar cómo los pueblos originarios del sur interpretaron las mismas estrellas que miraban los griegos, y lo hace sin superposiciones forzadas: cada tradición ocupa su lugar y el visitante sale entendiendo que el cielo fue muchas cosas al mismo tiempo, según quién lo estuviera mirando. Esa dimensión cultural es, para muchos de los que participan, tan importante como la observación en sí.

Cómo sumarse a una salida

Para quienes estén pensando en armar una escapada a Neuquén y quieran sumar esta actividad nocturna al itinerario, el primer paso es consultar la programación. El contacto con Lan Kuyen es la cuenta lankuyen.astroturismo en redes sociales o el teléfono 299 5377788. Un dato importante: en el material que usamos como base no se detallan fechas exactas, precios, duración ni puntos de encuentro, por lo que esos datos quedan pendientes de consulta directa antes de organizar la visita. Conviene escribir con tiempo, sobre todo en temporada alta, porque los grupos reducidos se completan rápido y la demanda, según nos comentaron, viene creciendo año tras año.

Te confieso algo antes de cerrar: cuando terminé de conversar con Estela y con Marta, me quedé un rato largo con la vista clavada en el techo de la cocina, imaginando cómo se debe ver el cinturón de Venus desde el borde del Salto del Agrio, con el ruido del agua abajo y el frío neuquino mordiéndote la cara. No fui todavía, pero ya estoy averiguando cuándo es la próxima salida. Y si vos, que llegaste hasta acá, alguna vez te animaste a mirar el cielo con alguien que supiera lo que te estaba mostrando, sabés exactamente de qué te estoy hablando.

GM
Griselda MuñozSociedad y vida

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