Werner se la bancó con lastre, ganó en San Luis y ahora carga 35 kilos al hombro
El entrerriano volvió a festejar en el Turismo Carretera, rompió el maleficio de los ganadores únicos y quedó con un Mustang tan pesado como la novela. Santero se metió en la Copa de Oro y Fritzler se prende arriba.
En San Luis hacía un frío que pelaba, de esos que te piden un mate doble y una excuse para no salir de la cama. Y sin embargo, Mariano Werner se levantó, se puso el casco y le terminó ganando a todos con un Ford Mustang cargado como deMudodeprimaria. Sí: corrió con 25 kilos de lastre encima, ganó igual y, como si fuera poco, ahora va a tener que sumar otros 10. Total: 35 kilos. Una mochila.
Lo del paranaense tiene su miga. Hasta esta fecha de la temporada 2026 del Turismo Carretera, todos los ganadores se habían turnado para subir a lo más alto del podio. Nadie repetía. Y de repente, aparece Werner y dice: 'Bueno, muchachos, acá me quedo yo'. Primer piloto que repite victoria y, encima, primer ganador que triunfa cargando el peso extra que implica haber ganado antes. Una perlita estadística que pinta de cuerpo entero lo que viene haciendo el entrerriano.
Los ganadores que también corrieron con lastre
Porque la carrera en San Luis no fue cualquier cosa: hasta acá, cada ganador de la temporada llegaba al circuito puntano con kilos de más por sus éxitos anteriores. Y el reparto de posiciones finales fue tan variado como una promo de supermercado. De los que ya habían festejado en el año, cinco terminaron en el top diez. Algo raro, algo potable, algo que habla de paridad.
- Julián Santero (BMW): segundo, a la sombra de Werner, y con el bonus de meterse en la Copa de Oro por la vía Último Minuto. Un cierre de esos que te reconcilian con el calendario.
- Otto Fritzler (Mercedes-Benz): quinto, y se acomodó segundo en el playoff. El campeón de la clase sigue haciendo ruido.
- Facundo Chapur (Torino): sexto, sumando para la marca y para su nombre propio.
- Agustín Canapino (Chevrolet Camaro): décimo, y fue el Chevrolet mejor parado de la jornada. El campeón no se va, se acomoda.
- Valentín Aguirre (Chevrolet): 13.º, lejos pero en carrera.
- Nicolás Moscardini (Dodge): 19.º, aunque su victoria del año había sido con Ford. Cambia de auto, cambian los resultados.
- Tobías Martínez (Chevrolet): 25.º.
- Juan Martín Trucco (Dodge): 28.º.
- Santiago Mangoni (Chevrolet): excluido por un toque a Matías Canapino. Duro, muy duro, cuando el reglamento te pone el pie.
El dato del lastre, mirado con sentido común, es casi como cargar las compras del supermercado un sábado a las siete de la tarde: cansa, complica, pero si te las arreglás, llegás igual. Werner llegó. Y ahora, con 35 kilos a bordo, el Mustang va a tener que correr como si empujara un carrito cargado por una vereda rota. Si gana otra vez, serán cinco kilos más: 40. Una locura.
Mientras tanto, el resto del grupo de ganadores muestra una foto rara: un segundo puesto, un quinto, un sexto, un décimo, y después un tendal de posiciones que se estiran hasta el puesto 28. La temporada viene repartiendo golpes y migajas, y los que repiten victoria son la excepción, no la regla. Por eso lo de Werner tiene valor doble.
Lo que viene para los que cargan kilos
Con Werner en 35 kilos y Fritzler prendido en el segundo lugar de la Copa de Oro, el playoff empieza a tomar temperatura. Santero ya tiene su ticket por Último Minuto, Mangoni afuera por una maniobra, y Canapino haciendo de líder espiritual de Chevrolet con un discreto décimo puesto. La mesa está servida, aunque todavía falta el postre.
Igual, una pregunta queda dando vueltas: ¿cómo se banca un Mustang con 35 kilos de lastre en el TC? ¿Cómo se banca un piloto que sabe que, si gana, se suma más peso? ¿Cómo se banca un equipo que arma el auto un lunes y lo desarma el martes para llegar al peso? Werner parece tener la respuesta. Veremos.
