Cerúndolo peleó hasta el final, pero Ruud se lo dio vuelta y Europa arrancó ganando la Laver Cup
El argentino se llevó el primer set en el O2 de Londres, pero el noruego reaccionó en el segundo y lo definió en el super tie-break. Alcaraz, desde el banco, le pasó data clave al rival.
Otra vez el viento de Londres la hizo de las suyas. En una ciudad donde el clima te arruina un picnic o un cruce de tenis con la misma cara de pocos amigos, Francisco Cerúndolo se plantó en el O2 Arena con la intención de arruinarle la fiesta al Equipo Europa. La intención la tuvo. El resultado, no.
El porteño arrancó como quién abre la puerta de su casa un domingo a la mañana: tranquilo, con el diario bajo el brazo. Se llevó el primer set en el tie-break por 7-4, mostrando personalidad y tres aces que le devolvieron la calma cuando la cosa se picaba. Pero del otro lado estaba Casper Ruud, un noruego con pinta de contable y muñeca de cirujano, que no se entrega ni aunque le cambien el café por té helado.
El segundo set y la diferencia que pesó
Ahí apareció el dato que explica todo. El primer saque de Ruud pasó del 62 al 70 por ciento. No suena a mucho, pero en el tenis, como en la vida, los detalles delatan a los que están finos de los que están cansados. Con el marcador 4-4, el noruego quebró, sostuvo y se llevó el parcial por 6-4. Y a otra cosa.
- Cerúndolo arrancó firme, con tres aces y peloteos largos que incomodaron al rival.
- Ruud ajustó el primer saque y rompió cuando el set estaba 4-4 para encaminar la remontada.
- El super tie-break llegó igualado 8-8: el noruego ganó con devolución y cerró con su servicio.
- El dato clave llegó desde el banco: Alcaraz le sugirió a Ruud atacar el revés de Cerúndolo y tirar drops.
Sí, leíste bien. Mientras Cerúndolo peleaba por el Resto del Mundo, del otro lado de la red tenía a Carlos Alcaraz haciendo de ayudante de campo, pasándole datos al rival como quién le pasa elParte del día a un compañero de oficina. Le recomendó pegarle al revés del argentino y tirarlo a la red con drops. Estrategia simple, resultado eficaz. A veces, ganar también es saber pedir consejo.
El cierre fue de esos que duelen un domingo a la noche. 8-8 en el super tie-break, todo parejo, y aparecieron los últimos dos puntos como dos gotitas de agua en el parabrisas cuando no encontrás dónde frenar. Devolución de Ruud, saque de Ruud. Punto, partido y serie. Europa 1, Resto del Mundo 0. La unidad de este viernes vale uno; el sábado valen dos; el domingo, tres. Veremos quién llega a los 13 puntos que se necesitan para quedarse con la Copa.
Cerúndolo dejó la cancha con la frente alta y el ranking intacto en el puesto 22, pero con esa sensación que uno conoce: la de perder un partido que se podía ganar. En el O2, bajo un cielo que no terminaba de decidirse entre lluvia y nubes, la nieve no apareció, pero el frío lo metió el noruego con esos dos puntos finales. La serie sigue hasta el domingo 27. Y yo, como siempre, con mi café en la mano y la libreta abierta. Veremos.
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